11.8.06

Lughnasa en la Callaecia

El día primero de agosto en Lucus Augusti en el año 12 a.C.
El mes de agosto (en latín Augustus), era conocido hasta ese entonces como sextilis y recibió su nombre actual en honor a Augusto.
Octavio Augusto como pontífice máximo de la religión del imperio asumió su papel, no solo en lo referente a la religión oficial romana, sino también sobre los diferentes cultos existentes de los pueblos conquistados. Augusto hizo de la teología de los pueblos bárbaros herramienta para sacralizar su nuevo poder imperial.

Augusto debía de utilizar con cuidado la memoria de los últimos reyes romanos, causantes de innumerables conflictos civiles de Roma, pero en provincias, apeló directamente a la religiosidad de sus nuevos súbditos.

Los pueblos indígenas del norte de la Tarraconenesis eran entre otros; los llamados Galaicos, los Cantabros, los Astures y los Vacceos. Nos interesa remarcar en ellos unos cultos religiosos ancestrales comunes con otros pueblos de Europa central.

La Tène es la cultura celta de la segunda Edad del Hierro estructurada en tres o cuatro períodos. Se desarrolló entre la Hallstatt y la conquista romana (800 a 50 a.C.). Aquellos que compartieron esta civilización se destacaron por la elaboración de elementos comunes, como fuertes espadas, grandes escudos, hebillas destacadas, fíbulas, y construían sus fortificaciones de piedra en las zonas altas de su territorio.

Estos pueblos europeos que ocuparon la Galia, Germania y el norte de Italia, tuvieron en común a través de vínculos aun no del todo desentrañados, relación con los pueblos de Irlanda, Gales y Escocia, así como con los del norte de Hispania. Todos ellos forman los popularmente conocidos como pueblos celtas, aunque este término genera grandes desconfianzas entre los especialistas en la actualidad y se encuentra en permanente revisión.

La verdad es que aunque se desconozca la verdadera relación entre todos ellos, si está documentado que compartían, además del océano que baña sus tierras, muchos aspectos culturales comunes.

En su religión, un dios ocupaba el más alto escalafón, Lugus era el nombre galo, Lugh, el irlandés y el gales, Lleu.


Lugh

Lugus, regente del universo y rey de los dioses, dios de todas las artes y las ciencias, de la tierra, del comercio, de los viajes, de la invención, de la acuñación de moneda. Lugus es el dios que ve lo oculto, "el que ve más allá de las paredes"

La palabra "lugos", de donde derivó el nombre del dios, quería decir también cuervo, y se creía que el lugar donde fue edificada Lyon fue localizado por esos pájaros.
Era diestro con la honda y con su lanza mágica de cinco puntas que rugía y echaba fuego, que fue traía desde la sagrada ciudad de Gorias. Su arco era el arco Iris y la Vía Láctea era llamada en Irlanda la cadena de Lugh.
Lugus era representado en muchas ocasiones con símbolos dobles, dos hojas a ambos lados de su cabeza, y en algunos casos como una serpiente de doble cabeza.
Queremos señalar las muchas similitudes en características y representaciones existentes entre Lugus y Ianvs, el dios romano de origen etrusco, que seguramente compartieron un mismo ancestro en la época de las invasiones indoeuropeas.

Lugus y Ianus compartían entre sus características la de ser el dios-rey de sus pueblos, la de soportar el equilibrio del universo, ser los dioses de las artes, los fundadores de ciudades capitales y tenían la posibilidad de ver el futuro, además de compartir las celebraciones equinocciales y solsticiales.

Muchos historiadores asocian a Lugus con el dios romano Mercurio, principalmente por un comentario escrito de Julio Cesar que relaciona a ambos dioses y su atención al comercio. Pero creemos que en este caso la opinión de Julio Cesar carece de fundamento, frente a las muchas evidencias a favor de Ianus.

Lughnasa
Entre éstas, el Lughnasa del día primero de agosto, al concluir las cosechas, se celebraba el festival de Lugus, el dios-rey. En esta celebración, la más importante para estos pueblos, se celebraba el hierogamos o matrimonio sagrado de Lugus con la Tierra.

Lugus al igual que Ianus, fue fundador de muchas ciudades señaladas a los augures por el vuelo de las aves, sirvan como ejemplo en la Galia la principal, Lyon (Lugu-dunum , dunon significa "fortaleza"), pero también da su nombre a Laon y, Leignitz (Silesia), Leiden (Holanda) y en Callaecia, Lugo.

Augusto, pontífice máximo de la religión en el imperio, y verdadero conocedor por ello de los cultos oficiales y paganos, no tuvo duda en reconocer a Lugus como una representación más de Ianus. Ambos dioses pueden ser clasificados como dióscuros, eran dioses gemelos representantes del pueblo productor. De Augusto dependía en Roma el culto a Ianus y él conocía perfectamente la trascendencia de su significado sagrado.


Sacramentum de Lugdunum

Augusto fundó el nuevo culto imperial personalista, la adoración en occidente hacía su persona, en Lyon (Lugdunum "la ciudad de Lugh"). En el día primero de agosto del 12 a. C. con la inauguración por su hijastro Druso del santuario federal de las Galias usurpando el lugar del dios galo, Lugus, en el Lughnasa. Ese día le estaba consagrado y las ceremonias religiosas que se celebraban, atraían a multitud de personas, convirtiéndose en ocasiones en asambleas públicas en las que el comercio, los asuntos políticos, los juicios y los juegos se repartían la atención de los congregados.

Augusto estableció así un nuevo culto, en la fiesta celebraba en Lugudunum, capital de la Galia romana, y así dirigir hacía su persona el rito sagrado que consagrada al más popular de los dioses galos con la intención de recabar hacía sí la fidelidad de sus súbditos. Augusto usurpaba la figura del dios-rey galo colocándose él al frente.

El 1 de agosto, 12 a.C. Druso en el Festival del Lughansa, el santuario federal de las Galias en Lugdunum, constituye el Ara Augusti y en él representa a Augusto y le hace coronar ante la multitud asistente como el dios galo Lugh. El acontecimiento materializa el pacto de gobierno de los Galos con Augusto. Existen muchas referencias numismáticas del acontecimiento. En todas ellas, en el anverso figura la imagen de Augusto como hijo de Julio Cesar padre de la patria y conquistador de la Galia, y en el reverso se representa el altar de Lugdunum con dos columnas a los lados sobre las letras ROM ET AVG.

Lughnasa de Augusto - Ofrenda del Altar

Lucio Anneo Floro, africano que vivió en Tarraco durante el mandato de Adriano, escribió sobre la campaña de las guerras cántabras resumiendo la obra de Tito Livio, quien si estuvo presente en ellas, y que ha pasado a la historia con el título de "Epítome de la Historia de Tito Livio". Reproduzco un extracto del capítulo final:

"Así concluyó Augusto sus empresas bélicas, así también las rebeliones de Hispania. En adelante se mantendrían leales y en paz constante, ya fuese por su propio talante, más dispuesto para las artes de la paz, ya por el plan de Augusto, que, recelando del abrigo de los montes en que se refugiaban, les ordenó que habitasen establemente las ciudades romanas, que se hallaban en la llanura y que allí residiese el consejo del pueblo y se guardase por capital.
Favorecía este designio la naturaleza del país pues toda la región en torno contenía en abundancia oro, bórax, minie y otras materias colorantes. Por ello Augusto mandó explotar el suelo. Así, trabajando penosamente bajo tierra, los astures comenzaron a conocer sus propios recursos y riquezas al buscarlas para otros."


Los textos de Tito Livio desdichadamente se han perdido en su mayor parte, pero en el de Anneo Floro podemos leer como el plan de Augusto para el mantenimiento de la paz en el territorio es claro. La paz fue el resultado de un pacto entre el emperador y los jefes indígenas, que a cambio de residir estos en las ciudades y campamentos romanos y de trabajar la población en las explotaciones mineras, Augusto otorgaba a sus interlocutores la jefatura y capitalidad del territorio.

Este tipo de pacto recibía en la antigüedad el nombre de Sacramentum; sacramento significaba pacto sagrado.

En tiempos de la república lo que se confiaba al templo para que quedase custodiado mientras se dirimía un juicio, lo llamaron sacramentum. Ese fue el primer significado; el sacramentum posteriormente derivó en promesa, juramento, compromiso. Así llamaron sacramentum al juramento militar o al compromiso que se adquiría al ser alistado. Desde el mandato de Augusto se llamó también sacramentum a cualquier género de pacto, compromiso o juramento ante los dioses.

Augusto necesitaba mantener la paz en los territorios vencidos a toda costa, pues además de estar en juego su prestigio, necesitaba de las legiones y recursos financieros para los conflictos en Germania y contra los retios y los panonios.
Para ello envió a dos de sus hombres de confianza y que pertenecían a la orden ecuestre, su hijastro Druso y el legado Paulo Fabio Máximo, a los territorios recién apaciguados de la Galia Celta y al N.O. de Hispania a realizar acuerdos de compromiso de gobierno con los jefes indígenas de ambos territorios y completar éstos con rituales religiosos de usurpación de la imagen del dios nativo Lugh por la del propio Augusto. Ambos acuerdos tuvieron el valor de sacramentum con el Pontífice Máximo de Roma.

Asturica et Callaecia, año 12 a.C.
Paulo Fabio Máximo, por mandato de Augusto, concreta con los pueblos indígenas de la región el sacramentum que establece el pacto de su relación futura.
Este juramento sagrado entre Augusto y los habitantes de las “Asturica et Callaecia” establece, tal como describe Lucio Anneo Floro, que en adelante se mantendrían leales y en paz constante, que habitarían establemente las ciudades y campamentos romanos, y que en ellas residiría el consejo del pueblo y una de ellas sería capital.
Existen referencias numismáticas de este sacramentum donde en el anverso aparece Augusto como Pontifice Máximo, y en el reverso de manera similar a Lugdunum por ser acontecimientos cronológicamente paralelos, la ofrenda sagrada a Roma y Augusto.


Sacramentum de Lucus Augusti

Es importante señalar que mientras en las monedas de Lugdunum, Augusto se presenta por su relación con Julio Cesar, héroe de la Galia, en Callaecia, en el Ara Augustae, este se presenta como Pontífice Máximo, máxima autoridad de la religión. En cada lugar como la máxima autoridad más adecuada.
Recientes hallazgos de una tabula hospitalis han permitido comprobar la existencia inicial de un conventus denominado Arae Augustae precursor de la posterior división conventual llevada a cabo por Paulo Fabio Máximo.

Para materializar dicho compromiso sagrado, Augusto ordena a su legado, Paulo Fabio Máximo, fundar tres nuevas ciudades y nombra a Lucus Augusti, Bosque Sagrado de Augusto, capital del territorio del convento Lucense e iniciando inmediatamente los trabajos de construcción de la nueva urbe.

Así pues, la fundación de la nueva ciudad de Lucus Augusti en Callaecia tuvo un valor ritual equiparable al realizado en ese mismo año en la ciudad de Lugudunum. De esta manera Augusto reforzaba su posición sagrada frente a los pueblos de la región en Callaecia y Asturica, asegurándose así su fidelidad y cooperación.
Además el emplazamiento logístico de la nueva ciudad-templum, en el centro de unas ricas tierras en recursos agropecuarios, permitía que esta funcionase como mercado central de todos los alimentos que luego serían consumidos por los trabajadores de las minas existentes en Asturica. Siendo Lucus Augusti, capital religiosa del N.O., y centro de operaciones para los legados del emperador.

La ciudad de Lucus Augusti congregaba en su fundación varios aspectos sagrados de la tradición romana. Su cosmografía a Ianus, dios del equilibrio del universo, como puerta a lo celestial, realizada de acuerdo a las ciudades templum del rito de los Collegia Fabrorum y su directa dedicación al emperador recibiendo el singular nombre en el imperio de Lucus Augusti.

Como hemos visto en el año 12 a.C., Augusto usurpó la simbología de Lugus, dios indígena principal en la Galia, asumiendo la máxima posición en la jerarquía sagrada indígena.

Así pues, la fundación de la nueva ciudad de Lucus Augusti en Callaecia, (bosque sagrado de Augusto en latín), tuvo un valor ritual equiparable al realizado en ese mismo año en la ciudad de Lugudunum. De esta manera Augusto reforzaba su posición sagrada frente a los pueblos de la región en Callaecia y Asturica asegurándose así su fidelidad y cooperación.

No olvidemos que un territorio como el de Asturica paso de ser el más rebelde a los ejércitos de Augusto, a el mayor productor de riquezas para el emperador a través del esfuerzo de los trabajadores libres en sus minas. Este cambio de actitud fue sin duda producto de una inteligente e interesada actuación sobre los ritos indígenas para conseguir su fidelidad religiosa.

La elección del nombre de la nueva ciudad de Lucus Augusti permite comprobar la acertada manipulación de los símbolos por parte de Augusto, identificando su persona con la deidad de Lugus, con similar intención a la usurpación en el Lughnasa pero mucho más sutil. La nueva ciudad, señalada por los augurios de las aves, es fundada por el nuevo dios Lugus y recibe su nombre. No es difícil imaginar el uso por los nativos como nombre de la ciudad el de Lugus Augustus, en lugar del latino original Lucus Augusti.

Augusto se aseguraba con la fundación de la nueva ciudad las garantías necesarias para el contento de los dioses romanos y el contento de los hombres galaicos, aunando la devoción de todos hacía su persona con lazos mucho más fuertes que las legiones.

Callaecia, herencia viva
Desde hace dos mil años, y ahora cada 25 de julio, siete días antes que el antiguo 1 de Agosto, el territorio del convento lucense sigue celebrando el día sagrado del verano asociado al sol y a la cosecha, con bailes, ceremonias, juramentos y ofrendas a lo sagrado.
La ciudad fundada en el año 12 a.C. recibe aun hoy, después de más de dos milenios, el nombre de Lugo, rey de los dioses, y cada año los príncipes del territorio del convento presentan ante el “Sagrado Altar” de la ciudad su ofrenda floral de reconocimiento y soberanía.

© Carlos Sánchez-Montaña

10.8.06

La moneda del Fin de la Tierra


Existen varias emisiones de "Moneta Castrensis" (moneda de carácter imperial, para pagar a la tropa) acuñadas en el N.O peninsular, durante el transcurso de las Guerras Cántabras, entre el 27 y el 23 a.C., en el territorio que sería posteriormente el convento lucense.

Las monedas poseen un estilo característico y muy singular con variaciones en el motivo del reverso.
Anverso: -IMP AVG DIVI F- Busto descubierto de Augusto, mirando hacia la izquierda. Palma delante y caduceo detrás del busto.
Reverso: Siempre sin leyendas, caetra (escudo redondo de los pueblos indígenas del Norte de Hispania).

Hay dos series diferentes de estas llamadas "monedas de la caetra", una más escasa de sestercios, dupondios y ases que se ha relacionado con Lugo y otra emisión mas tosca, sólo con ases, que probablemente se acuñara en alguna ceca militar móvil y algo más tardía.



Serie más antigua


Serie que posee armas de procedencia indígena y romana.
Señala la unión alcanzada entre los contrarios.
Ver: SACRAMENTUM

Estas dos series constituyen la única emisión en la antigüedad de todo el cuadrante del Noroeste peninsular y gran parte de la Lusitania, zonas habitadas por pueblos galaicos, astures, vacceos, vettones, etc., y que debieron esperar a la llegada de suevos y visigodos, para disponer de cecas propias, contrastando con la larga relación de pueblos que acuñaron moneda en la antigua Iberia-Hispania.

Señalar que esta singularidad no ha sido suficientemente explicada hasta este momento por los especialistas, no debemos olvidar que del N.O. provenía una importante cantidad de metal acuñado después en otros lugares.

El dibujo de los reversos de la moneda es, tal como hasta ahora se mantiene, un escudo indígena, o se puede concluir que el dibujo geométrico posee un alto valor simbólico de acuerdo con el momento de la emisión de las monedas, la conquista de los territorios del N.O. de Hispania.

   
Geometría del Reverso

La geometría que el reverso de la moneda presenta posee una reafirmación de la centralidad muy destacada. El símbolo aparece en ese mismo momento en algunas tumbas de importantes dignatarios en Roma. Los especialistas italianos lo describen como un laberinto de forma circular y se encuentra expuesto en el Museo Capitolino de Roma en metopas que pertenecieron a un monumento funerario de Porta Flaminia y que reproduce de manera exacta el dibujo del reverso de las monedas Lucenses.


Metopa de un monumento funerario de Porta Flaminia.
Museo Capitolino de Roma

Esto nos puede hacer pensar que el simbolismo que el dibujo poseía no es el señalado por los estudiosos como de un escudo ya que la tumba descrita no tiene ninguna relación con las guerras de Augusto en el N.O. de Hispania.

Al mismo tiempo esta geometría de forma concéntrica fue muy apreciada por el propio Augusto y su alto valor simbólico fue determinante, en esos mismos años, en el momento de proyectar el edificio de su mausoleo en Roma.

La planta del edificio que recibieron las cenizas del emperador y sus familiares recuerda de manera clara, incluso para un neófito en arquitectura, el dibujo que presentan las monedas de Lugo y las metopas de las tumbas romanas.

¿Podría el dibujo circular tener una simbología relacionada con la muerte, con el último viaje, con el regreso al lugar de donde todos provenimos?

Paul Zanker describe en su libro "Augusto y el poder de las imágenes" como en el momento en que Augusto iniciaba la conquista del N.O. simultáneamente iniciaba las obras de su "mausoleo" en Roma y el altísimo valor simbólico que este edificio tuvo en la Roma del siglo I a.C.
El mausoleo de Augusto, por su gran dimensión, su emplazamiento y su forma arquitectónica era el mejor manifestación publica de las intenciones de un joven Augusto hacía el futuro.

Estrabón vio el edificio poco después de haberse concluido: "Lo más destacado es el llamado Mausoleo, un túmulo erigido sobre un alto zócalo junto al río. Hasta su cima está poblado con árboles de hoja perenne. En la cúspide se alza la estatua de bronce del emperador Augusto. En el túmulo se encuentran las tumbas destinadas a él, a sus familiares y amigos. Detrás hay un gran bosque con deliciosos caminos"......
Continua Zanker explicando que Estrabón asociaba el mausoleo con los antiguos monumentos funerarios etruscos de los que heredaba su forma.

La planta del mausoleo y las metopas de las tumbas romanas parecen indicar que esta forma geométrica es la indicada para señalar los lugares donde ha de descansar el hombre tras el camino que la vida representa. El lugar a donde todos debemos regresar.

Tal como describe Snodgrass: "El stupa, como toda otra forma de arquitectura tradicional, materializa el propósito más fundamental del hombre: el de un retorno a su propio centro verdadero."

¿ Y que significado tendría el dibujo circular en las tierras del N.O?
Es bien sabido que desde mucho antes que Roma tomara posesión del N.O. peninsular este lugar geográfico estaba señalado como el Finis Terrae, el lugar donde el astro sol se ponía tras su recorrido diario desde el oriente.

La futura Galaecia romana se desarrollaría en el territorio sagrado para los pueblos de la edad de Bronce. Un territorio donde el dios sol, Lugh, descansaba cada atardecer.

El N.O. era pues el "territorio mausoleo" de las creencias de muchos pueblos europeos incluidos los latinos, y quizás por ello las monedas que Augusto utilizó para pagar los salarios de su conquista tiene en su anverso un símbolo circular con un alto valor simbólico para Roma.

Inicialmente las series reproducen de manera solitaria el "laberinto" circular, pero una vez se produce la conquista del territorio el símbolo geométrico es acompañado por cuatro armas de los contendientes, dos lanzas en el centro y una falcata celta a la derecha y un gládio romano a la izquierda, las armas de los contrarios ya en paz y como unión de ambos pueblos sobre el símbolo del territorio sagrado.


Mausoleo de Augusto en Roma


Augusto tuvo muy clara su empresa en la futura Gallaecia, desde el momento inicial de la conquista (27-23 a.C) sus decisiones tenían la finalidad de construir su ciudad sagrada, "Lucus Augusti" Las monedas que en parte sufragaron los gastos de la conquista tiene un valor simbólico común a otras monedas de similares condiciones, sin embargo la identificación de la forma circular concéntrica con la de un escudo es una simplificación del verdadero significado de lo representado.

Mi hipótesis descarta esta interpretación y prefiere pensar que el verdadero significado del símbolo circular esta relacionado con la importancia que el territorio en disputa tenía para el propio emperador. El territorio que estaba llamado a recibir la construcción de Lucus Augusti, la futura Ciudad Sagrada de Augusto y capital del futuro convento lucense. Ese símbolo circular concéntrico antecede a la planta de la futura ciudad y se relaciona de manera directa con el edificio del mausoleo en construcción en Roma en ese mismo momento.

Señalar que el emplazamiento respecto al río Tiber en Roma del Mausoleo coincide con la relación que años más tarde tendría la ciudad de Lucus Augusti con el río Miño. La descripción que Estrabón realiza del edifico y su ornamento vegetal podría ser idéntico del emplazamiento de Lucus Augusti rodeada por un bosque de robles.

El símbolo circular y concéntrico dibujado como un escudo encierra un significado de carácter íntimo para el propio Octavio y delimita un lugar elegido y con un alto valor sacro. La forma representada es reflejo de su voluntad de establecer un "Nuevo Centro" en las tierras objeto de su conquista, en la Gallaecia, y que será llevado a cabo, años más tarde, de acuerdo con el ritual por él establecido. El dibujo del reverso de la moneda del Finisterrae presenta la cosmogonía augustal en el momento inicial de su concepción.



El escudo de Aquiles como modelo de la cosmogonía
Karl Galinsky en su texto "Las Metamorfosis de Ovidio como reflejo de la cultura augustea" escribe: -La cosmogonía proporciona la ilustración precisa. Por un lado, por supuesto, está la bien conocida mezcla de fuentes filosóficas y hesiódicas. Más importante, creo yo, es lo que ha sostenido hace poco Stephen Wheeler: el modelo sugestivo de la cosmogonía es enfáticamente poético. Es la descripción homérica del escudo de Aquiles, imago mundi. El escudo forjado por Hefesto llegó a ser considerado como una alegoría de la creación del universo por un demiurgo. "Como resultado de este tipo de exégesis, los poetas romanos llegaron a considerar el escudo como un modelo primario para describir el origen y la estructura del universo".

© Carlos Sánchez-Montaña


Bibliografia:
EL SIMBOLISMO DEL CENTRO
ADRIAN SNODGRASS
"El centro tiene otro significado. No solamente es el punto de origen del que emanan todas las cosas, sino también el punto de su retorno último. Hay dos posibles direcciones del movimiento a lo largo de los radios que juntan los puntos en la circunferencia del círculo con su centro: la primera, desde el centro hacia la circunferencia, y la segunda, desde la circunferencia de vuelta hacia el centro. Estas fases complementarias del movimiento, centrífugo y centrípeto, comparables con las de la respiración y la actividad del corazón, dan la imagen de la sucesiva manifestación y reabsorción de las existencias. Desde el centro como núcleo proceden las tendencias cósmicas de emergencia y divergencia, de expansión y emanación: el Uno produce lo múltiple, lo más interno avanza hacia lo externo, lo inmanifiesto se manifiesta y lo eterno se desarrolla para exteriorizar los ciclos del tiempo. En la fase complementaria, las fuerzas cósmicas de reintegración y convergencia, de concentración y conjunción, tienden a volver hacia el centro: la multiplicidad retorna a la unidad, lo externo se internaliza totalmente, la manifestación se oculta y el tiempo se absorbe en el punto estático de lo atemporal."

AUGUSTO Y EL PODER DE LAS IMAGENES
PAUL ZANKER

LAS METAMORFOSIS DE OVIDIO COMO REFLEJO DE LA CULTURA AUGUSTEA
KARL GALINSKY

IMAGO MUNDI: THE COSMOLOGICAL AND IDEOLOGICAL ASPECTS OF THE SHIELD OF ACHILLES
P.R.HARDIE

9.8.06

Cibeles-Rhea reina de las aves y Santa Eulalia

Cibeles-Rhea la reina de la aves
En el pequeño atrio de entrada de Santa Eulalia de Bóveda de Lugo, y ocultos a la directa mirada desde el exterior existen dos relieves sorprendentes, a la izquierda y derecha podemos ver dos aves zancudas similares a un avestruz.


Dos aves esculpidas en los muros de Santa Eulalia

Una de ellas, la más oculta a la vista, se encuentra encaramada a una piedra sobre una esbelta columna.
Ambas imágenes hacen referencia Cibeles-Rhea la diosa Griega, que era representada por un avestruz, el ave conocida de mayor tamaño en la antigüedad.

No es casual que estas aves reciban en la actualidad el nombre científico en su orden (rheiformes), familia (rheidae) y especie (rhea).
Cibeles-Rhea es la reina de las aves. Los cantos proféticos de las aves nos dan vaticinios en sus santuarios.

Uno de los avestruces se encuentra encaramada sobre una piedra en una esbelta columna.
Esta imagen concuerda con el conjunto escultórico que existe en el fondo de la cripta como objeto de culto: la "Piedra Negra", considerada de origen celeste y tenida como epifanía de la diosa Kybéle.
Es la representación antropomorfa de la diosa Cibeles.

Y que aun puede verse en el reverso de una moneda de bronce de época de Augusto, acuñada en Pesimnunte con la representación de un altar coronado con la piedra negra y un bucráneo de ciervo.

Los avestruces del atrio exterior son guardianes de las aves del interior.


Las pinturas de la bóveda interior

En el interior de la cripta existe en su bóveda un maravilloso conjunto mural, que representa las sibilas en forma de aves. El conjunto posee perdices, faisanes, gallináceas, pavos reales, palomas, un ganso y un pato, todos ellos entre motivos vegetales estilizados que representan el árbol sagrado de Atis, el pino y su fruto. La representación pictórica hace referencia directa a la relación que las aves y sus cantos tenían con el santuario y su funcionamiento como oráculo.
Las aves vivas permanecían ocultas a la vista de los devotos y sus cantos proféticos resonaban sobre las pinturas de la bóveda en el interior de la cripta.


Las aves ocultas en el santuario

En Roma la adivinación mediante el vuelo o canto de las aves estaba a cargo de magos que en su mayoría eran procedentes de Grecia, Asia Menor y Mesopotamia.

El cristianismo consideró diabólico estos oráculos, pero muchos Padres de la Iglesia, y autores cristianos, admitieron que las sibilas habían dado testimonio de Cristo. En los siglos II y III d. C. la Iglesia reconoció estos oráculos, aunque cristianizándolos. En el Concilio de Nicea el propio Constantino recurrió a estos oráculos, e incluso san Agustín colocó a la Sibila en la Ciudad de Dios.

Los cantos proféticos fueron asimilados por el cristianismo, están incluso presentes en la Sixtina del Vaticano. Que recibe este nombre por ser antiguo santuario de Cibeles.
Vaticano = Vaticinio.
Este vaticinio se obtenía de las sibilas, que aun están presentes en la bóveda de la capilla Sixtina en lo alto de la colina Vaticana, lugar donde otra ave divina se presenta a los allí reunidos para guiarlos en la elección del nuevo Pontífice Máximo de la religión de Roma.

Eulalia "la que bien habla" sibila en los santuarios de Cibeles-Rhea.
Los lugares de la diosa se transformaron según el rito paleocristiano, e igual que otros lugares de la península, en la capilla de Santa Eulalia. El rito del misterio de Cibeles fue perseguido ya que entraba en confrontación directa con el nuevo bautismo judéo cristiano. Así se cubrió el estanque del ritual con un nuevo pavimento de mármol y se picaron las pinturas murales inferiores, que seguramente hacían referencia a los misterios de la diosa.

Sí se mantuvieron las características del oráculo de las sibilas en las voces de las aves. Eulalia proviene del griego e incorpora el prefijo eu (eu), que significa bien, propicio, favorable. El segundo elemento, lalia (lália), del verbo lalew (laléo) significa hablar. El conjunto de los dos elementos nos da para el nombre de Eulalia el significado de "Bien hablada", "Elocuente", "Convincente", característica determinante de las Sibilas.

Santa Eulalia vivió entre los siglos III-IV, mujer joven, virgen y mártir que, según las diferentes tradiciones, nació en Mérida o en Barcelona. Dedicó su juventud a impartir enseñanzas y consejos entre los niños y los más necesitados, dejando un gran ejemplo de fe. Dice la tradición que al morir la santa, la gente vio salir de su boca una blanquísima paloma que volaba hacia el cielo, y que los verdugos salieron huyendo. La Santa, que por esa razón es patrona de las aves, ofrecía sus consejos a los demás; ambas características enlazan con la imagen pagana de las sibilas.

El cristianismo adoptó entre sus creencias a los personajes de las sibilas, presentes en la Biblia, y Santa Eulalia permitió con su leyenda una fácil cristianización de los lugares donde se les rendía culto.

A Santa Eulalia se la venera, además de otros muchos lugares, en la Catedral de Barcelona, ya que es la patrona de la ciudad, e igual que en Lugo en el templo existen en recuerdo del santuario de Cibeles, además del desaparecido baptisterio de planta cuadrada que contenía en el centro una piscina donde se celebraban los bautismos, las imágenes de las sibilas encarnadas en las aves.


Las aves vivas de Santa Eulalia en Barcelona

Lo sorprendente es que en lugar de ser en pinturas murales, en la catedral de Barcelona las ocas, faisanes, codornices y palomas están vivas, son cuidadas con esmero por los sacerdotes y cantan aun hoy sus augurios cada día.

© Carlos Sánchez-Montaña

7.8.06

ORBIS TERRARUM (El Círculo de la Tierra)

Comienza de "De Architectura" con estas palabras del autor dedicadas a Augusto:
"Cum divina tua mens et numen, imperator Caesar, imperio potiretur orbis terrarum" ...L.I-Prefacio

"Cuando tu voluntad y tu inteligencia divinas, César Emperador, te hicieron dueño del imperio del "Círculo de la Tierra"...

La referencia directa en "De Architectura" al triunfo de Augusto en el gobierno del mundo, nominando a este como "Orbis Terrarum", nos permite comprender mejor quién fue el verdadero autor del texto y cual fue su inspiración.

Orbis significa en latín círculo, rueda. Se utiliza la palabra Orbis cuando se hace referencia a un mundo plano y redondo como una rueda, es el "Orbis Terrarum" el mapa geográfico monumental que Agrippa realizó en Roma en el mismo momento en que se escribía "De Architectura".

ORBIS TERRARUM
SIGLO I a.C.
(Reconstrucción)
AUTOR: Marcus Vipsanius Agrippa

El mapa es el resultado del encargo realizado por el emperador Octavio Augusto a Marco Agrippa aproximadamente en el año 27 a.C. Existen dudas del momento de su terminación, hay historiadores que opinan que fue terminado en el año 20 a.C. y quienes aseguran que fue el propio Augusto quien lo finaliza tras la muerte de Agrippa en el año 12 a.C.

Aunque las copias del mapa de Agrippa fueron llevadas a todas las grandes ciudades del imperio romano, ninguna ha sobrevivido. Esta reconstrucción se basa sobre datos de los mapas medievales del mundo que, sucesivamente, fueron copiados de los originales romanos, esto unido a las descripciones textuales realizadas por geógrafos clásicos como Estrabón, Pomponius Mela y Plinio "el viejo".

El mapa fue erigido por orden de Augusto en Roma en la pared de un pórtico realizado por Agrippa y que se extendió a lo largo del lado este del vía Lata (actual vía del Corso) en el Campo de Marte. Este pórtico, del que se han encontrado fragmentos cerca de la vía del Tritón, se denominó "Porticus Vipsania". El edificio al que pertenecía fue erigido en honor de la hermana de Agrippa, Vipsania Polla.

Los historiadores desconocen a ciencia cierta si el mapa fue pintado en la pared del pórtico o grabado en piedra y colocado sobre éste. Existen varias teorías sobre si realmente era circular o rectangular y si en su parte superior figuraba la orientación norte o sur. En la reconstrucción que ha llegado hasta nuestros días se muestran los tres continentes emplazados de forma más o menos simétrica con Asia situada al Este, en la parte superior del mapa.

Se describe con énfasis la península Itálica y sobre ella se destaca la ciudad de Roma. La India, Seres (China), y Scythia y Sarmatia (Rusia) se muestran como regiones pequeñas en la periferia.

El autor de "De Architectura" describe en el Libro VII los ríos que surcan el "Orbis Terrarum". Siguiendo el texto podemos ver una descripción detallada de la reconstrucción que hasta nuestros días ha llegado del mapa de Agrippa. Coincide descripción y cartografía.

"Las cabeceras de los ríos pueden servirnos de prueba sobre lo que acabamos de describir; según los mapas y el testimonio de las descripciones que han plasmado los escritores, en todo el "círculo de la tierra" la inmensa mayoría de los ríos y los más caudalosos tienen sus cabeceras en el norte. En la India, el Ganges y el Indo nacen y descienden desde el Cáucaso; en Siria, el Tigris y el Eufrates; en Asia, en el Ponto el Nieper, el Bug y el Tanais (Don); en la Cólquida, el Faso; en Galia, el Ródano; en la Galia Céltica, el Rin; en el lado más próximo de los Alpes, el Timavo y el Po; en Italia el Tíber; en Maurusia, que nosotros denominamos Mauritania, el río Dyris, que desciende desde el monte Atlas, tiene su nacimiento en la región septentrional, discurre a través de regiones septentrionales, hasta desembocar en el lago Eptabolo, donde cambia de denominación y se llama Agger; desde el lago Eptabolo atraviesa montes desérticos bajo tierra, aflora a lo largo de las regiones meridionales y va a parar en unas zonas lacustres llamadas genéricamente "Marjales", rodeando el territorio Meroe, que es el reino de la Etiopía Meridional; desde estas zonas lacustres, después de formar con sus meandros los ríos Astansobas, Astoboa y otros muchos, a través de las montañas llega a la catarata; desde aquí se precipita atravesando regiones septentrionales entre Elefantina, Síene y las llanuras de Tebas y penetra en Egipto, donde se denomina Nilo.

Está suficientemente constatado que la cabecera del Nilo discurre desde Mauritania, pues desde el otro lado del Atlas discurren igualmente otros ríos que desembocan en el océano Occidental, donde nacen y viven ichneumonos, cocodrilos y otras especies de animales salvajes y de peces, excepto hipopótamos.

En conclusión, se puede observar en los mapas o descripciones del "círculo de la tierra" que todos los ríos caudalosos tienen sus fuentes o manantiales en el septentrión y que las llanuras de Africa, como ocupan la parte meridional castigada por el curso del sol, poseen en su subsuelo aguas profundamente ocultas, no afloran manantiales y las corrientes de agua son muy escasas; de todo ello se induce que los manantiales más caudalosos son los que brotan en el norte y en el noreste, salvo que en su curso encuentren parajes neos en azufre, alumbre o bituminosos; en este supuesto, sus aguas sufren un profundo cambio pues, sean calientes o frías sus fuentes, de hecho discurren con un olor y con un sabor francamente molestos."
L.VIII-C.II

El mapa de Agrippa presenta el Mundo de manera diferente al que en ese momento se presentaba en el mundo clásico, frente a claridad de los mapas griegos del momento y su interés por la geografía matemática, con su sistema de latitudes y de longitudes, sus medidas astronómicas, y sus problemas de proyecciones, Agrippa realizó un mapa con un alto valor simbólico que se utilizará para propósitos políticos y religiosos y que como antecedente directo se basaba en el realizado por Anaximandro cinco siglos antes.

Anaximadro fue el primero en trazar el perímetro de la tierra y el mar. Agatémero y Estrabón informan que Anaximandro dibujó un mapa de la tierra habitada, que fue perfeccionado posteriormente por Hecateo de Mileto, su mapa-mundi es un diseño circular, en el que las regiones conocidas (Asia y Europa) formaban segmentos aproximadamente iguales y todo ello rodeado por el Océano.

MAPA DE HECATEO - SIGLO V a.C.

Augusto tenía un gran interés en patrocinar el nuevo mapa del mundo. El emperador deseaba presentar en Roma y en las colonias la imagen del nuevo mundo obtenido como resultado de su buen gobierno. El reestablecimiento de la paz después de las guerras civiles, la representación de una nueva imagen de Roma y la de su figura como el príncipe de un gran imperio. La paz conseguida en los territorios le permitió la consecución de estos objetivos y perfeccionar la tarea iniciada por Julio César.

El mapa del Mundo se convirtió en una herramienta útil en la propaganda de la Roma imperial. Agrippa fue el más indicado para la realización de la tarea, sus conocimientos de geografía y gnomónica, así como de arquitectura y astronomía le indicaban como la mejor opción para su ejecución en los años en que se decidió el proyecto. Agrippa contaba con la total confianza de Augusto, no solo en el aspecto militar y de gobierno, sino en las propuestas de carácter técnico.

Mucho se ha discutido desde entonces sobre el resultado del trabajo realizado por Marco Agrippa. Plinio "el viejo", historiador y geógrafo del siglo I d.C., ochenta años después de la ejecución del mapa, se pregunta, entre otras cuestiones, como un avezado técnico como Agrippa pudo cometer tan grandes equivocaciones de apreciación y representación en el mapa del mundo, y describir con tan importantes errores en la medida regiones como la Bética y otras, y exponerlas ante toda Roma en el Campo de Marte, y por encima de todo ello, como Augusto lo permitió y favoreció.

ORBIS TERRARUM ORIENTACIÓN N.-S.

Agrippa y Augusto tenían una voluntad muy diferente a la que Plinio intento descifrar años más tarde. El Mapa del Mundo de Agrippa es una representación simbólica del "Nuevo Mundo" construido por Augusto, no es un mapa técnico basado en coordenadas matemáticas, el documento se basa en otras consideraciones de carácter simbólico-religioso, y solo puede ser entendido desde esta perspectiva. El mapa de Agrippa solo es comprensible desde la antigua tradición que desde Egipto presentaba al mundo como un lugar de transición con el más allá.

Augusto y Agrippa conocedores de la tradición de los todos los pueblos antiguos proponen una representación del Mundo de acuerdo a parámetros propios de los augures etruscos, donde la Tierra se representa a imagen y semejanza del Cosmos, la Tierra prototípica, celeste e ideal; la Tierra de abajo se estructura a imagen y semejanza de la de arriba.

Por ello Agrippa, como Augur y conocedor de los ritos sagrados antiguos, debe trazar la "nueva cosmogonía" sobre su mapa y en él las direcciones de los ejes principales del Cosmos: el "Cardo" y el "Decumanus" acordes con el curso del sol. Cardo quiere decir "eje", es decir, línea en torno a la cual gira el sol, de Norte a Sur, y Decumanus debe su nombre, según algunos tratadistas antiguos, a la contracción de duodecimanus, la línea de las doce horas entre la salida y la puesta del sol, es decir de Este a Oeste.

El rito realizado por Agrippa debe establecer primero el trazado de un círculo entorno al "Centro del Mundo" este centro queda situado en el mapa de la reconstrucción que ha llegado hasta nuestros días al oeste de la isla de Chipre muy próximo a las costas de la península de Anatolia, un lugar muy cercano a la ciudad de Efeso, donde se encontraba el templo de Artemisa. Las dimensiones de la reproducción no permite acotar de manera exacta el lugar y la fiabilidad de los interpretes puede ofrecer algún pequeño error.

Una vez determinado el "Centro" Agrippa trazó el Cardo, el eje Norte a Sur, el eje del mundo, que para los egipcios era el propio rió Nilo, que delimitaba las regiones del Este-Oeste. Y así queda establecido por su autor en el trazado del mapa, el Cardo coincide con el curso del río sagrado. Esta apreciación hace pensar que originalmente el mapa se exponía con la orientación Sur hacía arriba, de manera que el fluir del río Nilo, al igual que en la cosmogonía egipcia, era en dirección de arriba hacía abajo. (Para mejor comprensión de acuerdo con los cánones actuales los mapas del estudio se presentan con la orientación Sur hacía abajo).

Agrippa de manera simultanea realiza el trazado acorde con el curso del sol y de manera perpendicular al eje Norte-Sur, el trazado del Decumanus, la línea que une la salida y la puesta del sol y que en la representación del Orbis Terrarum une el Centro del Mundo con la ciudad de Roma.


LA COSMOGONIA DE AGRIPPA

Es de suma importancia comprobar que la primera finalidad del Orbis Terrarum es establecer de manera evidente para todos los ciudadanos del imperio el carácter sagrado de Roma. Su posición sobre la línea del Decumanus y de manera equidistante entre el Centro y el perímetro del Círculo de la Tierra, confieren a Roma, y gracias a las conquistas de Augusto, una nueva centralidad. Es Roma el nuevo centro y por ello por su posición en el mapa podemos trazar un nuevo Eje o Cardo que permita explicar su posición en el Occidente del Cosmos.

Si el Nilo era el eje del Cosmos en la antigüedad y Efeso su Centro, desde el principado de Augusto, Roma es el nuevo Centro del Mundo de Occidente. Esta conquista del emperador es la que el Orbis Terrarum muestra, la Cosmogonía que explica el nuevo mundo romano a los ciudadanos del imperio. No olvidemos que el encargo fue pensado para ser expuesto de manera pública ante los ciudadanos de todo el mundo romano, y que es también en este momento cuando Augusto dispone la erección de una piedra miliar dorada (miliarium aureum) como símbolo de que Roma es el Nuevo Centro del Mundo.


MILIARIUM AUREUM DE AUGUSTO EN ROMA

La consecución del "Nuevo Centro" que es fijado en la ciudad de Roma, permite a Agrippa trazar un nuevo círculo sagrado que contiene en su interior los territorios que Roma gobierna, el trazado de este nuevo círculo determina que Roma es el Centro, Efeso la puerta de oriente del mundo romano y el Noroeste de Hispania, en el Finis Terrae, la puerta de occidente.


EL NUEVO CENTRO DEL MUNDO

Deben entenderse ambas iniciativas: la de la realización del mapa y su exposición pública, y su simultanea de la construcción del "miliarium aureum", como pertenecientes a una misma política emanada directamente de Augusto.

Nos dice el autor de "De Architectura" en el Libro VI reafirmando esta idea:
"En efecto, la distribución natural del mundo ha objetivado que todas las naciones se diferencian por su propio carácter particular y personal; el pueblo romano ocupa el espacio intermedio de todo el orbe y de las regiones situadas en el centro del mundo.... La mente divina ubicó la capital del pueblo romano en una región excelente y templada, para que se adueñara de todo el "Orbis Terrarum". L.VI-C.I

"Ita divina mens civitatem populi Romani egregia temperataque regione conlocavit, uti orbis terrarum imperii potiretur.

Es la conjunción de ambos trabajos en el tiempo y la lectura del texto de "De Architectura" sobre el mapa "Orbis Terrarum" una de las evidencias más poderosas que me permite pensar que Marco Agrippa es el autor de los dos empresas y de forma simultanea, aproximadamente en el año 27 a.C..

Es este momento el del anuncio de una nueva cosmogonía para el imperio que anticipa nuevas empresas para los territorios conquistados en Hispania.

Es el N.O. de Hispania, en la Callaecia, donde se sitúa el fin del Mundo, donde el Sol se dirige cada día desde el Este para descansar y donde en el futuro Augusto fundará la ciudad sagrada de Lucus Augusti. No debemos olvidar que el Finis Terrae se encontraba en el que será el convento Lucense, la tierra señalada por el Orbis Terrarum de Agrippa como el "Extremo Occidente".

La paz en esos territorios tardó más tiempo de lo previsto por el emperador, pero al final, y gracias a la intervención del propio Agrippa y antes de que la muerte le sorprendiera, se dieron los pasos necesarios para la fundación de la ciudad que "cerraba" el circulo dibujado por él años antes. Lucus Augusti fue fundada por Paulo Fabio Máximo, legado de Augusto, a las orillas del río Miño, sobre el decumanus solar.

Por último mostrar que, aunque como Plinio "el viejo" dictaminó, el mapa que Agrippa presenta muchas inexactitudes desde un análisis geográfico, ya que este aspecto no era el que preocupaba a su autor, si existe una interesante prueba del trabajo presentado que es necesario mostrar.

Si en un mapa actual del Mediterráneo, sobre lo que fueron los dominios de Roma en época de Augusto, trazamos una línea que una la antigua ciudad de Efeso con Lucus Augusti, en el Finis Terrae del N.O. de Hispania, en la Callaecia, esa línea así dibujada pasará por la ciudad de Roma rememorando el decumanus trazado por Agrippa en su Orbis Terrarum.


LA LINEA DEL DECUMANUS DE AGRIPPA SOBRE EL IMPERIO DE AUGUSTO



© Carlos Sánchez-Montaña-2006


4.8.06

El sello de Augusto en la Cruz de los Angeles

En la catedral de Oviedo se conserva una joya de origen romano y de desconocido significado
La Cruz de los Angeles

La Cruz de los Angeles, de origen medieval, conserva en su reverso parte de un tesoro de origen romano que seguramente se encontraba en la Gallaecia en la época alto imperial y que de acuerdo con el dibujo que presenta perteneció al emperador Octavio Augusto.
La Cruz de los Angeles, ordenada realizar por Alfonso II, además guarda un simbolismo secreto que es reflejo del momento histórico en que fue engarzada.

Según D. Victorino Gutiérrez Martínez del Dpto. de Geografía e historia de la Universidad de Oviedo, "la Cruz de los Ángeles es una típica pieza de orfebrería altomedieval pues es una cruz de madera que va forrada con una delgada lámina de oro que se fija a aquella con pequeños clavos de oro y se decora con filigrana y pedrería policroma. Entre la pedrería se encuentra un camafeo y siete entalles de época imperial romana." (1)


El sello del emperador en el reverso de la Cruz de los Angeles
Fotografía ©Victorino Gutiérrez Martínez (1)


La pieza más destacada del tesoro es un sello que ha sido un enigma en la historia del Principado de Asturias, y que con toda probabilidad perteneció al emperador Octavio Augusto, utilizándose para la firma de documentos imperiales en el N.O. peninsular, en los territorios que en época del emperador recibían el nombre de Gallaecia y Asturica.


El sello del emperador Augusto
Fotografia ©Victorino Gutiérrez Martínez (1)


Acompañan al sello imperial otras joyas que se relacionan también directamente con el emperador: Una representa a Eneas saliendo por una puerta de la muralla de Troya llevando a su padre viejo e impedido sobre el hombro y a su hijo pequeño Ascanio de la mano. Es en este momento cuando el príncipe Eneas se lleva el tesoro de la ciudad de Troya, "el Paladio".(1)

Y otra representa a la diosa Roma, sedente, con casco, escudo y lanza que recibe una laurea que le ofrece una Victoria colocada sobre una columna.(1)


Joya de la Diosa-Roma
Fotografía ©Victorino Gutiérrez Martínez (1)


Tanto la figura del príncipe Eneas, como la de la diosa Roma son representaciones simbólicas que acompañaban al emperador Octavio Augusto durante su mandato.(2)
El propio Augusto se identificaba con el príncipe Eneas en la iconografía imperial.


Moneda romana de la diosa Roma, similar a la imágen de la Cruz.


Moneda romana similar a la joya asturiana.
Eneas lleva a su padre Anquises y sujeta el Paladio o tesoro, en el reverso de un denario de Julio César



Pinturas de Eneas escapando de Troya con el tesoro encontradas en Pompeya (2)

La leyenda de Eneas descrita por Virgilio en la Eneida relata como el príncipe troyano escapa de la destrucción de la ciudad y se establece en el territorio donde en el fututo sus descendientes fundan la ciudad de Roma. Augusto se hacía comparar con el príncipe troyano, en su tiempo se valoro al propio emperador como un nuevo Eneas y que su cometido sagrado era fundar una nueva Roma aeterna.
"Cuando (Augusto) el descendiente de Eneas ofrecía un sacrificio ante el Templo de Vesta, también se hacía presente el mito según el cual los Penates y el Paladio habían sido rescatados de Troya." (2)

Las ocho joyas alto imperiales fueron ordenadas engarzar en la Cruz por el propio rey Alfonso II por su alto valor simbólico. "La cruz de los Angeles se fabricó para albergar esas piezas romanas y no por otro motivo."(3)

El sello del emperador
La pieza principal, el sello del emperador, se encuentra engarzada en la parte superior y posterior de la cruz y cumple en su simbolismo los cánones augustales: representa el signo zodiacal de Capricornio con cola de tritón, con la esfera universal en la mano derecha y un cetro o bastón en la mano izquierda, estas imágenes simbólicas pertenecían únicamente al primer emperador de Roma, Octavio Augusto y solo fueron utilizadas por él. (2)

El Capricornio es el signo zodiacal con el que se identifica el emperador, ya que bajo su fecha fue concebido por sus padres, y su imagen le representa en la iconografía de la Roma imperial. Existen varias referencias sobre este aspecto:(2)

Augusto cobró enseguida tal confianza en su destino, que publicó un horóscopo e hizo acuñar una medalla de plata con la efigie de Capricornio, constelación bajo la cual había nacido. Suetonio Augusto 94.

El signo de Augusto: si bien según las fuentes el emperador nació el 22/23 de septiembre, es decir, bajo el signo de Libra, en todas las fuentes iconográficas y en los poetas el signo que aparece como propio de Augusto es Capricornio. Esta dualidad se explica generalmente porque Capricornio era el signo que presidió su concepción y además corresponde con la posición de la luna en el zodíaco (dos elementos que eran tomados en cuenta en aquella época). Domenicucci agrega otro elemento muy importante: el cometa que supuestamente llevó a César al cielo fue interpretado por el mismo Augusto como señal venturosa de su propio destino. De esta manera, casi como un nuevo nacimiento, la posición de este cometa en Capricornio (CAP 3°46') permitía el agregado de un nuevo signo regente al tradicional de Libra. Así Capricornio es el signo de su concepción y de su "renacimiento". Domenicucci relaciona también el horóscopo de Augusto con el que tradicionalmente se le atribuye a Rómulo y encuentra notables similitudes, algo que refuerza su vinculación política (manifestada en incontables ocasiones) y –según esta lectura– astrológica con el fundador de Roma. Astra Caesarum. Astronomía, astrología e catasterismo da Cesare a Domiziano Patrizio Domenicucci (Pisa, Edizioni ETS, 1996, 191 pp.)

Los tritones figuran acompañando a Augusto como vencedor en la batalla naval de Actium sobre Marco Antonio y Cleopatra en el año 31 a.C., es habitual que la representación del signo zodiacal del Capricornio se acompañara con una cola que pertenecía a estos animales mitológicos.(2)

La esfera universal que porta en su mano derecha representa el concepto "Oikoumene" que se refiere a la parte de la Tierra que es habitada por todos los hombres y de la que durante su época de gobierno Augusto fue el garante de la paz. En su mano izquierda porta un cetro, símbolo de gobierno propio del príncipe. Augusto es representado con ambos símbolos en repetidas ocasiones en la época alto imperial.(2)


El sello de la Cruz



Moneda de Pérgamo. El Capricornio lleva el cuerno de la abundancia enmarcado en la corona apolínea de laurel (2)


Gema que representa al Capricornio como vencedor en la batalla naval de Actium (2)


Moneda de Augusto, el Capricornio con la esfera universal y el cuerno de la abundancia


Moneda de Augusto, el Capricornio con la esfera universal y el cuerno de la abundancia


Imagen augustal con el Capricornio con cola de tritón

Es cierto que el emperador Augusto utiliza sellos durante su gobierno para autentificar sus escritos y edictos, Suetonio escribe: El sello que imprimía en las actas públicas, instrucciones y cartas fue primeramente una esfinge, después la cabeza de Alejandro Magno, y últimamente su propia efigie, grabada por Dioscórides, sirviéndose de este sello los príncipes sus sucesores. En sus cartas indicaba siempre la hora en que las escribía, fuese de día o de noche. Suetonio, Augusto 50.

Augusto hizo su testamento [...] un año y cuatro meses antes de morir. Constaba de dos codicilos, en parte escritos de su mano y, en otra, de sus libertos Polibio e Hilario. Lo guardaban en depósito las Vírgenes Vestales, junto con otros tres documentos, también con su sello. Suetonio, Augusto 101.

De los sellos de Augusto contamos con el primero de los nombrados: entre éstas la esfinge, que el emperador llevaba sobre el anillo para contraseñar los mensajes, en el primer período de su gobierno. (cat. n. 187).


Sello de Augusto con la esfinge

Existe una descripción según fue encontrado el sello de la esfinge:
"Un anillo con la esfinge, descubierto en Roma, durante unas excavaciones requeridas por los patricios florentinos Riccardi, en la zona del antiguo mausoleo de Augusto, fue trasladado a Florencia. Allí fue admirado por largo tiempo, en la colección de los Riccardi, donde lo recuerda, entre los otros, el viajador borgoñón Carlo De Brosses que realizaba un viaje de estudio en Italia durante la mitad del '700 "Me detendré sólo en el inmenso palacio Riccardi" - " La galería ha sido pintada por Luca Giordano,- es la habitación principal del palacio, por causa de ciertos armarios llenos de bronces y muebles antiguos, y de un número portentoso de maravillosos camafeos y antiguas piedras grabadas, entre las cuales se encuentra el famoso sello de Augusto con la efigie de la esfinge, quizá aquel del que hablaba Suetonio. Es un legado perpetuo a esta casa, y el testador ha puesto una cláusula con la prohibición explícita de cambiarlo del sitio donde está sellado, bajo pena de diez mil escudos de limosna"... (Lettres familieres sur I'Italie, XXM (Cat. n. 188). En la mitad del siglo XIX, una donación hecha por la madre del último propietario Giovanni Fiaschi, hizo que se añadiera a las gemas de los Lorena. Era casi increíble, que el destino y la suerte hubieran conservado el anillo del primer emperador. Pero la esfinge del anillo es muy diferente, en el estilo, de aquella de las monedas ya conocidas de Augusto de las cuales difícilmente un artífice del Quinientos, aún contando con otros modelos, se habría alejado. Ya que, si bien Augusto incitase a crear nuevos modelos a los grabadores de su tiempo, prefirió usar al principio un viejo anillo de familia de edad indescifrable, que había pertenecido a su madre, con la imagen de la esfinge." Luigi Tondo Riqueza en Movimiento.

Enigmática inscripción
La enigmática inscripción que el sello de la cruz posee y que hasta ahora se creía estaba formada por las letras FAGA/VAL (1) son una composición de la original con una ampliación posterior.


El sello de la Cruz


Analizando la inclinación que posee cada una de las letras y su posición en el sello podemos comprobar que existen dos grupos de letras realizadas en momentos diferentes. :


Detalle de la inscripción


Angulo caligráfico

Existe una diferencia de casi tres grados entre los dos grupos de letras que componen la inscripción, por lo que es posible que cada uno de los grupos fuese realizado por dos manos diferentes en momentos también diferentes.

En un sello de estas características, las letras deben de leerse al revés, para poder dejar su inscripción de manera correcta sobre el lacre del sello imperial. (Todo el sello está realizado con la técnica de vaciado).

En un sello de estas características, las letras deben de leerse al revés, para poder dejar su inscripción de manera correcta sobre el lacre del sello imperial. (Todo el sello está realizado con la técnica de vaciado).

Ejemplos de sellos con "texto especular" de época romana:


&copy Barbara F. McManus

La inscripción original si atendemos a la composición del texto, solo estaba formada por seis letras, tres en la parte superior y tres en la inferior y leídas después de su estampación seria ADA/IAV y su significado podría ser

"AD AUCTORITATE / IMPERATOR AUGUSTUS"
-De acuerdo con la autoridad del Emperador Augusto-

La utilidad del sello quedaba así reforzada y explicitada, recordemos que estos sellos se utilizaban, tal como Suetonio comenta en la biografía de Augusto, para autentificar sus escritos y edictos. Sin embargo, al contrario que en el sello de la esfinge, que carece de inscripción alguna y que era utilizado por el propio emperador, en el caso que nos ocupa y por el tipo de inscripción que posee, el sello era utilizado por un legado imperial en el territorio.

Mas adelante volveremos sobre la inscripción original del sello, de momento señalar que la ejecución de la letra D en un sello de estas características debe de realizarse con sumo cuidado, ya que su vaciado completo puede dejar en posición de extrema fragilidad a la letra, por ello la letra D ha sido confundida por una G durante siglos, su ejecución incompleta solo es una medida de protección.

Las dos letras restantes, una P y una H, poseen una diferente inclinación y una extraña posición. Están además realizadas para una correcta lectura en el nuevo uso del sello (como pieza dentro de la cruz) y posiblemente fueron realizadas en el momento en que Alfonso II mandó realizar la Cruz. Su significado puede ser:

"PRINCEPS HONESTISSIMUS"
-Príncipe de altísima consideración-
Y que reforzaría la consideración del dueño de la cruz. "Adefonsus Princeps"

Señalar que ambas inscripciones y sus respectivos significados concuerdan con el tratamiento que ambos personajes, Octavio Augusto y Alfonso II, recibían en vida.

La inscripción original nombra a Augusto como Emperador, algún especialista ha señalado como imposible esta solución de la trascripción, ya que bien es sabido por los estudiosos que Octavio Augusto se hacía nombrar de la manera “Imperator Caesar Augustus”, y que la solución propuesta es incompleta. Sin embargo esta singularidad permite no solo autentificar la pieza sino que también es un elemento muy valioso para determinar su posible origen.

Las monedas acuñadas en el convento lucense poseen un estilo característico y muy singular con variaciones en el motivo del reverso.
Anverso: -IMP AVG DIVI F- Busto descubierto de Augusto, mirando hacia la izquierda. Palma delante y caduceo detrás del busto.
Reverso: Siempre sin leyendas, caetra (escudo redondo de los pueblos indígenas del Norte de Hispania).(4)

La solución "Imperator Augustus" es de origen lucense, son las llamadas como "monedas de caetra" acuñadas, en el que sería el futuro convento lucense, durante las campañas de Augusto en el N.O. las que poseen como única inscripción en su anverso -IMP AVG DIVI F-, Emperador Augusto hijo del divino.

Las monedas de Lucus Augusti, son una interesante referencia que permite asociar el momento que en que la inscripción se ejecutó, además del lugar donde fue utilizada.
Con muy alta probabilidad ese lugar fue la Gallaecia, y el lugar donde posiblemente se guardaba el sello fue la capital del convento lucense, la ciudad de Lucus Augusti, el bosque sagrado de Augusto. La singular inscripción I.AV. se relaciona de manera directa con el convento lucense y la ciudad de Lucus Augusti.(5)


Moneda de Augusto en Lucus Augusti - RPC 4.

La ciudad de Lucus Augusti fue fundada por Paulo Fabio Máximo, legado augústeo, en el año 12 a.C., según quedo escrito en el monolito fundacional que se conserva en la ciudad de Lugo. (5)
En él figura la inscripción:
V.C.A.M.
CAESARI
PAVLLVS FABIVS
MAXVMVS
LEGAT CAESARIS

"V(rbis) C(onditori) A(ugusto) M(omumentum) Caesari
Paullus Fabius Maxumus Legat(us) Caesaris"

Este elemento muestra la existencia de personalidades autorizadas por el propio emperador para actuar como su legado en el territorio de la Gallaecia a finales del siglo I a.C., pero no explica, de momento, la razón por la cual el sello ha permanecido tanto tiempo en este territorio.

Tal como describe Suetonio el sello debió ser recibido por los sucesivos legados augustales en el territorio durante los siglos posteriores. No es mi intención de momento aventurar ninguna hipótesis sobre su uso específico, pero sin duda su utilización fue de especial significación.

La Cruz de los Angeles
La segunda inscripción relaciona al sello con el texto que lo rodea en el brazo superior de la cruz y que fue mandada grabar por Alfonso II. Dice la inscripción:
+ Susceptum placide maneat hoc in honore Dei offert Adefonsus humilis servus Christi.
Esta dadiva, recibida con agrado, quedóse aquí en honra de Dios. La ofrece Adefonso, humilde siervo de Jesucristo. (6)
El significado del texto refuerza la posibilidad de que la segunda inscripción sea una personalización del sello de Augusto por parte de su nuevo dueño y que fue realizada en el momento en que la pieza fue engarzada en la parte posterior de la cruz.

La histórica cruz tiene la fecha de su fabricación en la parte posterior de su brazo derecho (ERA DCCCXLVI= ERA 846), pues está fechada en la “era hispánica” utilizada hasta el final de la edad media en la península y que comienza en el año 38 a.C., momento en que Augusto se proclama emperador de toda Hispania. (1)

Fue el rey Alfonso II, quién en la edad media reunifico bajo su mandato los antiguos territorios de los conventos augustales de la Gallaecia y Asturica.
Fue Alfonso II quién mandó hacer la cruz y quién la dono a la catedral de Oviedo, con una amenazante inscripción: “quienquiera que osase quitármela de donde mi libre voluntad la donare, sea fulminado por el rayo divino”. (1)

Seguramente las ocho piezas romanas formaban parte del tesoro que desde el siglo I a.C. permaneció en la ciudad capital del N.O. de Hispania, en Lucus Augusti, la Ciudad Sagrada de Augusto fundada por Paulo Fabio Máximo, y entre ellas el sello del emperador que era utilizado por su legado para ratificar documentos imperiales.

No hace falta destacar la importancia de la existencia de este sello, legado por el propio Augusto al convento lucense. Un sello de esta categoría e importancia solo podía tener a Lucus Augusti como lugar de custodia del legado imperial.

Dicen los textos que el propio rey casto adopto la arquitectura de la catedral de Lugo para construir la de Oviedo, por lo que no sería extraño que las joyas romanas de la cruz también viajaran desde la antigua ciudad de Lucus Augusti hasta la capital asturiana.

ALFONSO II, "el casto", 791-842, traslada su corte a Oviedo, estructura políticamente un estado consolidando nuevos territorios repoblando Galicia.
Alfonso II, al igual que el rey franco Carlomagno, sé auto proclama como el nuevo príncipe, titulo que perteneció a Augusto en la Roma imperial, y el símbolo de su autoridad se la confiere el tesoro de Augusto, su sello y sus joyas que permanecen ocultas a los ojos de los fieles cristianos en la parte posterior de la cruz de los Angeles.

Sobre la leyenda de Eneas y su tesoro en el mundo medieval el compositor Wagner relata en "El anillo de los nibelungos" como el héroe Sigfrido logra hacerse con el tesoro mágico.

Existe una leyenda medieval en la que el famoso compositor bebe para construir el libreto de su obra, esta leyenda establece que "en el origen de la humanidad, el poder, tanto espiritual como material de los primeros reyes/sacerdotes, provenía de un Tesoro, un objeto mágico que debía ser conquistado a un terrible adversario, con el más admirable de los esfuerzos y la mayor de las audacias; y, si bien, se convertiría en la herencia legítima de los descendientes de quien lo ganaba por primera vez, también debía ser reconquistado por ellos a base de un arrojo y una valentía idénticos a los de su anterior dueño. Este Tesoro parece tener su origen en el mítico Paladio que guardó a Troya de todos sus enemigos hasta que fue sustraído por Eneas. Junto con este héroe, llegó a Roma en donde ayudó a edificar un imperio que tendría su máxima expresión en César (descendiente de Venus, es decir de una divinidad protectora de Troya, y de donde proviene el nombre de Káiser). Con el final de la dinastía julia, Roma deja de ser la legítima sede del poder temporal, aunque, como residencia del Papa, sigue conservando una vertiente espiritual. Los reyes francos (también de origen troyano, según las extrañas etimologías que le debemos a Wagner) después de haber conquistado el Tesoro en su lucha contra los romanos, se convierten en Nibelungos y fundan la dinastía carolingia que, partiendo de Clodión llega a Carlomagno." (7)

Es esta leyenda la que explica porque el sello de Augusto se encuentra en la cruz de los Angeles. Alfonso II se identifica con Carlomagno en el relato Hispánico y establece que el tesoro de Augusto como legitimación de su dinastía, de la dinastía que ha reinado en España hasta el siglo XXI.

En el testamento de Alfonso II el Casto (842) se dice:
"Ego Adefonsus cognomines Castus dei Gracia hispania princeps catholicus...."
Queda reflejada la consideración que del monarca se tenía en la edad media. Y como la cruz enlaza las biografías de los tres príncipes. Son muchos los paralelismos entre ellos. La unión de las joyas en la Cruz de los Angeles es el mejor símbolo imaginable posible.

La posición del sello de Augusto en la parte superior y posterior de la cruz está determinada para la consecución del simbólico tetragrama sagrado, las cuatro letras griegas que representan a la divinidad desde la antigüedad. (ARJO). "Se conservan tres anillas en la parte inferior de los brazos horizontales de las que colgarían las letras griegas alfa y omega" (1) de manera similar a la Cruz de la Victoria.


La Cruz al completo

La cruz como letra chi, el alfa y el omega que cuelgan de sus brazos y en el centro superior la letra rho, grabada como una P en el sello con posterioridad, y que representa al "Príncipe": Eneas – Augusto – Alfonso II
La Cruz de los Angeles es a la vez la Cruz de los Príncipes.

No olvidemos que la palabra griega formada por el tetragrama –ARJO- significa –PRINCIPIUM- y que príncipe se escribe ARJON.

Alfonso II como príncipe refunda Oviedo como capital de su reino, como un nuevo Eneas que fundó Roma, como un nuevo Augusto que fundó Lugo. Ser el nuevo dueño del "Paladio", tal como establece la leyenda, le permite llevar con éxito la sagrada empresa.
Alfonso, culto y sabio, trajo su tesoro a la colina de Oveto, su tesoro romano a este lugar de clara etimología sagrada. Oviedo templo de Júpiter. (Iovius : Ioveto : Oveto: Oviedo).(8)

Era bajo la protección de Júpiter donde se guardaban los tesoros en las ciudades romanas, añadamos que el rito fundacional de las ciudades en Roma tenía como uno de sus momentos principales la dedicación en lo alto de un templo a Júpiter, Juno y Minerva (9) (es Minerva quién aparece también en el tesoro de la Cruz que se deposita en la colina de Oveto por Alfonso II.)

El príncipe, siguiendo la leyenda de Eneas, y al igual que Augusto, funda una nueva ciudad, la capital de su reino, bajo la protección de Júpiter. Solo así podía hacerlo según el rito antiguo.

Sobre la arquitectura característica de este momento histórico y su influencia romana es algo que se escapa al asunto central de este artículo, señalar que las últimas investigaciones establecen la relación directa entre las obras que Alfonso II llevó a cabo en este momento y la influencia en ellas de la arquitectura romana. (10)

Tal como ha declarado la arqueóloga Carmen Fernández Ochoa, Catedrática de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid: «Los mosaicos romanos de Veranes son igual que el techo de Santullano»(11)

No solo San Julián de Prados es reflejo del mundo antiguo que Alfonso II rescata, el principado, sus símbolos y su arquitectura son leyenda viva de la que forma parte central el anillo del emperador.

Son muchas las imágenes que este complejo símbolo nos permiten vislumbrar, este texto solo tiene el valor de una comunicación que necesitará de posteriores ampliaciones y anexos.

© Carlos Sánchez-Montaña

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(1)Gutiérrez Martínez. Victorino Mas información sobre la Cruz de los Angeles

(2)Zanker. Paul “Augusto y el poder de las imágenes” Alianza Editorial. Como referencia a las joyas del tesoro asturiano existen imágenes similares relacionadas con el emperador Augusto de especial significación.

(3)Carvallo, Luis Alfonso de. Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias. Piñolo 05/01/2006 .

(4)Sánchez-Montaña. Carlos La moneda del Fin de la Tierra. Moneta Castrensis

(5)Sanchez-Montaña. Carlos Lucus Augusti. La ciudad sagrada de Augusto

(6) Cabal Constantino. "Alfonso II El Casto" Grupo Editorial Asturiano

(7) Gutiérrez. Fátima No solo el Gran Norte.

(8)Se trata de una cita de Plinio, de una edición de Jean Hardouin (1646-1729 ). La cita se lee en "Libri XXXVII-Caii Plinii Secundi-Historiae Naturalis-Vol. nonum; edic. MCCCXXXI-Paris-Emerico David, de la Bibliotheca Clásica Latina-Firmus Didot, Gallicarum Academiarum Typografhus-Liber-XXXIV párag. XLIX: "Nigri generibus haec sut nomina: Ovetanum, Caprariense, Oleastrense". Y en una nota al pie de Hardouin, se lee: "Ovetanum. Ab Oveto Asturum oppido._ Libri hactenus, editi perperam exhibent Iovetanum..." diviciaco 06/01/2006

(9)GRIMAL P. (1956) “Las ciudades romanas”, Vergara Editorial, Barcelona

(10)Sánchez-Montaña. Carlos De Lares a Julianes. Artículo sobre la influencia de la arquitectura romana en las obras del prerrománico asturiano

(11)Marqués. Mercedes. La Nueva España Entrevista a Carmen Fernández Ochoa, Catedrática de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid