7.11.06

Las murallas de Asturia et Gallaecia


"La mayor concentración de ciudades amuralladas en el Bajo Imperio se concentra en el noroeste, Astorga, León, Braga, Lugo y Gijón. Las ciudades hispanas amuralladas, lo fueron por decisión de ellas mismas. No hubo un plan estatal premeditado y ellas costearon el levantamiento de sus murallas. A finales del s. III o comienzos del IV se levantaron, posiblemente, la muralla de Castro Ventosa, identificada como Bergidum."- (1)

TIERRA DE ORO
Tras más de dos siglos de una generosa situación económica y social basada en las explotaciones mineras y en todos los oficios que la minería como sector primario necesita, y tras alcanzar una riqueza difícil de imaginar en otros lugares del imperio, la provincia del N.O. de Hispania, la "Asturia et Gallaecia" de Plinio, vió peligrar el equilibrio social alcanzado desde el final de las guerras cántabras.

La importancia del N.O. como fuente de riqueza del imperio romano es incuestionable. Tal era esta que algunos estudiosos han calculado que sólo de las minas de las Médulas fueron extraídos 96.000 kilogramos de oro a lo largo de 250 años.
En el III Congreso Europeo "Las obras públicas romanas" celebrado recientemente en Astorga, el Ingeniero Técnico de Minas Roberto Matías ha presentado las últimas investigaciones sobre el complejo minero del Teleno al suroeste de Astorga. Según el autor esta fue la mayor mina de oro romana que se conoce: "Nunca se ha registrado en ningún lugar del mundo tal concentración de trabajos de minería".

Si a las explotaciones de las Médulas y a las del Teleno sumamos las de menor tamaño que existían en las cuencas fluviales de los ríos Sil, Miño, Navia, Ibias y Eo, podremos acercarnos a la verdadera magnitud económica y demográfica que las minas tuvieron durante algo más que los dos primeros siglos en el imperio romano.

Hoy en día ya está establecido que las explotaciones mineras del N.O. estaban atendidas principalmente por miles de hombres libres, en su mayor parte peregrinos, que residían con sus familias en los castros próximos. "Así, unos se dedican a la actividad agraria, explotando las mejores sierras que permiten el abastecimiento de la mano de obra minera, otros proporcionan las materias primas y manufacturas necesarias al trabajo que aquella realizaba (herramientas, maderas, etc.). Por último, ligados exclusiva y directamente al trabajo en las minas, encontramos poblados de mineros y núcleos que albergaban al personal cualificado que efectuaba el control técnico de la explotación."

La escasez de fuentes sobre este periodo de la historia, fuera de los escritos de Plinio "el viejo" es desolador. En los últimos años no deja de ser sorprendente como los yacimientos arqueológicos dejan en evidencia el vacío que las fuentes escritas han creado sobre la romanización de N.O. La riqueza de los yacimientos de origen alto imperial en toda la provincia es una continua llamada de atención sobre la falta de otras referencias.

Si bien los excedentes económicos de esta extensa explotación minera eran dirigidos al tesoro del emperador, no cabe duda que una parte muy estimable de la riqueza producida por estas explotaciones mineras y sus industrias auxiliares permanecería en los tesoros particulares de los dirigentes locales. Las formas en que estos excedentes locales se utilizaron fueron dos: Una en la inversión en obras y edificios públicos a imagen y semejanza de la "publica magnificentia" dictada desde Roma, y la otra parte permanecía en los tesoros locales en el interior de las ciudades, verdaderas cajas fuertes a imagen y semejanza de las suizas cajas acorazadas actuales.

En los inicios del siglo III, las minas de Las Médulas - como todas las minas de oro del Noroeste peninsular – dejaron de explotarse. La explicación se encuentra en la estrecha relación que la explotación de las minas de oro tenía con el sistema monetario romano, el cambió de la economía y del patrón oro al patrón plata fue determinante. La misma importancia que las explotaciones alcanzaron lo significó su cierre para los territorios del N.O.
¿Que nueva actividad pudo absorber la mano de obra excelente, que nueva ocupación pudo dar sustento a los mineros, a los oficios auxiliares y a sus familias?

Una vez más no tenemos fuentes antiguas que nos describan este momento de la historia del N.O., algo habitual durante siglos, la historia escrita de "Ásturia et Gallaecia" no se conoce en toda su realidad.
Si embargo una vez más la arquitectura acude en rescate de la memoria histórica, las murallas bajo imperiales construidas en las ciudades de la provincia de la "nueva Gallaecia" nos dejan constancia edificada de la realidad y de las necesidades del territorio en el siglo III d.C.

Se puede asegurar, sin lugar a equivocarse, que el cierre de la denominada como "la mayor explotación minera del imperio" tuvo como consecuencia que miles de mineros, oficios auxiliares y labradores (los que alimentaban a los mineros y auxiliares) se quedaron sin ocupación. En la edad moderna tenemos innumerables ejemplos de lo que significa socialmente una reconversión minera, y la necesidad apremiante que existe para poder dar solución a una gran masa de población sin ocupación futura.

Todo este excedente demográfico, condenado al paro, recurren a las ciudades para sobrevivir. Entre el 250 y el 275 d.C. se sucedieron a lo largo del imperio numerosas revueltas sociales que en muchos casos acabaron con el asesinato de terratenientes y gobernantes de ciudades a manos de los sublevados. Las denominadas "bagaudas" significaron una respuesta al creciente descontento social en zonas de conflicto. La profunda crisis económica y social tuvo fuertes consecuencias en occidente, las fuentes antiguas, una vez más, dejan en blanco estos años de cambios en los territorios de "Asturia et Gallaecia" pero tenemos la arquitectura como testigo indeleble de este periodo de la historia.

Las murallas construidas en las principales ciudades de "Asturia et Gallaecia", a saber: Asturica, Bracara, Lucus Augusti, Legio, Gigia, y Bergidum son sobre todo elementos de defensa. Hoy solo es visible una parte de las murallas originales construidas en el N.O. durante los últimos decenios del siglo III d.C., los monumentos actuales no reflejan su majestuosidad original.

Todos los estudiosos específicos sobre esta arquitectura bajoimperial señalan que las murallas del N.O. de Hispania pueden ser analizadas de forma conjunta, pues poseen similares características constructivas que las encuadran dentro de una tipología común. Bien es verdad que de entre todas ellas la que más destaca es la de Lucus Augusti. Muy significativo fue el aplauso con la que fue aclamada recientemente por los participantes en un "Congreso Internacional de Estudios sobre la Frontera Romana" celebrado en León sobre arquitectura defensiva, cuando llegaron frente a sus muros en el autocar que le traía de visita a Lugo. La sorpresa que estos especialistas se llevaron al llegar frente a sus torres fue muy elocuente.

Los dirigentes de las ciudades del N.O. realizaron una empresa que significó un gran esfuerzo económico y de recursos humanos para su tiempo. No solo se pensó como bastión defensivo de la ciudad, sino también como elemento propagandístico de la clase dirigente de las urbes frente a sus vecinos.


MURALLA DE ASTURICA


MURALLA DE LEGIO


MURALLA DE GIGIA


MURALLA DE BERGIDUM

Las nuevas murallas dividieron las capitales de los conventos en dos
Las capitales de ambos conventos, Astúrica y Lucus Augusti, sufrieron una radical transformación urbana.
En el caso de Lugo la Muralla protege las zonas principales de la ciudad alto imperial, en el interior de su recinto permanecen el área foral, el teatro, las domus principales, las termas urbanas, el castellun aquae, el mercado y los templos principales así como la basílica cristiana. Queda también dentro de su recinto el área próxima al mercado donde se encontraban muchos de los talleres y artesanos que trabajan en el interior. Se protege así los principales edificios y las viviendas de los dirigentes. En el exterior los barrios de viviendas más humildes situados en las zonas sur y oeste de la ciudad alto imperial así como los templos que se encontraban en el exterior de la ciudad antigua.


Lucus Augusti
La muralla bajo imperial sobre el trazado urbano alto imperial.

La misma división puede ser observada en Asturica, la parte oeste de la ciudad alto imperial permanece extramuros.

Desde el análisis estrictamente organizativo las murallas del N.O. implican tres aspectos fundamentales para toda construcción monumental: conocimiento tecnológico, recursos financieros y mano de obra. Y podemos asegurar que no existía en el imperio un lugar donde estos tres aspectos se encontraban tan presentes como en la “Asturia et Gallaecia" del siglo III. Las minas de oro aportaron todo el conocimiento técnico para poder preparar el proyecto y la logística necesaria previa a su ejecución, a la vez los fondos necesarios para su financiación se encontraban guardados en el interior de las ciudades, los tesoros de los oligarcas, y la mano de obra necesaria para la construcción fue la excedente de la minería aurífera olvidada.


LA MURALLA DE LUCUS AUGUSTI

La importancia que Lucus Augusti había alcanzado en el Noroeste de Hispania obligaba a realizar una construcción de carácter excepcional. Para aproximarnos al volumen de obra que solamente la muralla de Lugo significó en su tiempo recordar que a principios del siglo XX se estimó la posibilidad de demoler y transportar su material a la dársena en construcción de A Coruña, calculando el número de carros para su transporte se desestimó por que cuando llegase el primero a su destino y puestos todos uno detrás de otro, el último aun no habría salido de Lugo, y estamos refiriéndonos a la muralla de hace cien años, que solo conservaba en pie dos tercios de la original construida en el bajo imperio.

De esta forma, y gracias a todas estas construcciones defensivas, las ricas ciudades de "Asturia et Gallaecia" pudieron durante años ocupar a la mano de obra excedente de las minas en preparar el futuro de épocas venideras, el momento en que de manera irremediable el paro sin subsidio fue la única realidad para una gran parte de la población.

El análisis de la muralla más monumental de todas, la de Lucus Augusti, permite asegurar que su proyecto de construcción atendió a la protección de los barrios principales, manteniendo fuera de sus muros a los barrios de ocupación más humilde: el actual barrio del Carmen, el de Recatelo y el de San Roque, que fueron ocupados en el alto imperio y ahora quedaron fuera.

La muralla de Lugo, con sus 85 torres, es una barrera para la defensa civil frente a los disturbios sociales, la topografía sobre la que se asienta, en algunos casos en cota inferior a la ciudad extramuros, nos deja comprobar como no atiende a la defensa frente a un hipotético ataque militar, y sí a un control de las zonas urbanas conflictivas. Es en las zonas donde la nueva muralla se enfrenta con los barrios extramuros donde se multiplican las torres, disminuyendo la distancia entre ellas y mejorando los ángulos de visión sobre los edificios cercanos.

Como conclusión: las murallas de N.O. significaron un enorme esfuerzo financiero y humano en el momento de su construcción, la pertenencia de todas ellas a una tipología diferenciada y a un mismo momento histórico es el resultado de unas necesidades concretas producidas por el cierre de las explotaciones mineras que durante más de doscientos años produjo los elementos para hacer posible su construcción. Los recursos que las minas produjeron durante más de dos siglos fueron utilizados para llevar a cabo la empresa en las ciudades de "Asturia et Gallaecia": una depurada técnica, financiación generosa y abundante mano de obra.

© Carlos Sánchez-Montaña

ARTICULO RELACIONADO:
Arqueografía urbana sobre la muralla de Lucus Augusti
Sus elementos, puertas y poternas


Bibliografía:
Cuadernos de la Fundación Las Médulas
-Nº 1. El oro de Las Médulas. F.-Javier Sánchez-Palencia, Luis Carlos Pérez, Almudena Orejas Ponferrada, 1999
-Nº 3. La mano de obra en Las Médulas. Almudena Orejas Ponferrada, 2002.

-Las Médulas, El Dorado de hace 2000 años. Tomás Alvarez

-La pavorosa revolución. La decadencia del Imperio Romano en Occidente, F. W. Walbank, Alianza Universidad 1978

-(1)La romanización de los astures, cántabros y vascones en el Bajo Imperio. Estado de la Cuestión.
BLÁZQUEZ MARTÍNEZ J. M.
Departamento de Historia Antigua Universidad Complutense de Madrid
http://www.ucm.es/BUCM/revistas/ghi/02130181/articulos/GERI0404220493A.PDF.

-I Congreso de murallas de ciudades romanas en el occidente del imperio. Lucus Augusti como paradigma. Lugo, noviembre-2005 Actas inéditas.

-XX Congreso Internacional de Estudios sobre la Frontera Romana. León, septiembre-2006. Actas inéditas.

-III Congreso Europeo "Las obras públicas romanas". Astorga, octubre-2006. Actas inéditas.

2.11.06

Arqueografía urbana sobre la Muralla de Lugo

Muralla Romana de Lucus Augusti
Declarada Patrimonio de la Humanidad en 2000
Una de las características más destacadas de la Muralla romana de Lugo es que se encuentra completa en todo su perímetro y que su paseo de ronda (adarve), es íntegramente de uso público. Es la mejor conservada de la Península Ibérica, entre las de su época, y su aspecto actual responde en casi su totalidad a su configuración original.



LOS ANTECEDENTES
La Muralla bajo imperial de la ciudad de Lucus Augusti está datada entre las últimas décadas del siglo III y las primeras del siglo IV d.C. La situación económica en el imperio a mediados del siglo III estaba muy deteriorada. En el año 275 d.C. se sucedieron a lo largo del imperio numerosas revueltas sociales que en muchos casos acabaron con el asesinato de terratenientes y gobernadores de ciudades a manos de los sublevados.

La clase dirigente de Lucus Augusti asustada por las historias que cada día llegaban desde todo el imperio decidieron protegerse ante una posible sublevación. Para ello decidieron construir una nueva muralla que les diera seguridad frente a las revueltas sociales.

EL TRAZADO
La Muralla protege las zonas principales de la ciudad alto imperial, en el interior de su recinto permanecen el área foral, el teatro, las domus principales, las termas urbanas, el castellun aquae, el mercado y los templos principales así como la basílica cristiana. Queda también dentro de su recinto el área próxima al mercado donde se encontraban muchos de los talleres y artesanos que trabajan en el interior.
Se protege así los principales edificios y las viviendas de los dirigentes. En el exterior los barrios de viviendas más humildes así como los templos que se encontraban en el exterior de la ciudad antigua. La nueva muralla divide en dos la ciudad existente, y protege en su interior una zona de reserva de suelo para una hipotética expansión posterior.

La muralla bajo imperial sobre el trazado urbano alto imperial.

El proyecto geométrico generador del bastión tiene un carácter específicamente defensivo, su implantación sobre la ciudad antigua se rige por una nueva geometría que aunque basándose en la trama ortogonal de la ciudad alto imperial, atiende a las nuevas necesidades del momento. El proyecto fue pensado por un técnico, bien un arquitecto, bien un ingeniero, y por lo tanto fue realizado sobre la base de la geometría romana de la época. Su técnica constructiva se ajusta a los cánones relatados por Vitruvio para este tipo de fortificaciones en su tratado de arquitectura, pero su implantación está realizada desde la mente de un militar.

El trazado de la muralla esta inscrito dentro de un rectángulo perfecto de proporciones 3 a 4 que tiene en sus lados unas dimensiones 519 m. por 692 m. y que a su vez esta inscrito en una circunferencia de 865 m. de diámetro. Estas medidas son proporcionales a la escuadra pitagórica de dimensiones 3/4/5, base de muchas de las edificaciones de origen romano.

Las líneas geométricas que soportan la Muralla son visibles a través de su dibujo sobre un plano de la ciudad. Estas líneas no son observables en ningún otro lugar, ni han sido referenciadas anteriormente por una fuente histórica o una excavación arqueológica anterior; por lo que solo pueden pertenecer al proyecto original que se utilizó para construir la muralla romana hace 1.700 años y que aun se pueden comprobar y estudiar en la actualidad.

La Muralla tiene forma rectangular con los vértices redondeados y sobre este rectángulo base están situadas las doce puertas del proyecto original. Cuatro puertas en cada uno de los lados mayores y dos en los menores.
La posición de las doce puertas fue seleccionada para su servicio sobre una vía en uso de la ciudad alto imperial, las doce estaban situadas en los extremos de seis de las vías principales de la ciudad; cuatro decumanus y dos cardos.


Geometría básica y emplazamiento de puertas y poternas

LOS ELEMENTOS
Hoy solo es visible una parte de la muralla original, el monumento actual no refleja la majestuosidad original del conjunto. Los dirigentes de Lucus Augusti realizaron una empresa que significó un gran esfuerzo económico y de recursos humanos para su tiempo. No solo se pensó como bastión defensivo de la ciudad, sino también como elemento propagandístico de la clase dirigente de la urbe frente a sus vecinos. La importancia que Lucus Augusti había alcanzado en el Noroeste de Hispania obligaba a realizar una construcción de carácter excepcional.

El complejo defensivo estaba formado por tres elementos: foso, muralla e intervallum.

FOSO
Recorría perimetralmente el exterior del recinto y gracias a los trabajos arqueológicos realizados en los últimos años se ha podido documentar sus dimensiones. Está separado exteriormente de los cubos aproximadamente 5 m., y tiene de anchura y profundidad media de 20 m. y de 4 m. respectivamente con el firme natural del terreno.



MURALLA
La muralla de Lucus Augusti está construida en mampostería de lajas de pizarra y son utilizados bloques de granito en recercados de puertas y ventanas, materiales abundantes en las cercanías de la ciudad.
El núcleo de la construcción está realizado con un hormigón hidráulico fabricado con piedras y guijarros cementados con agua y revestido en el exterior por la laja pizarra de acuerdo con la técnica constructiva del ladrillo romano. Con casi toda seguridad los muros se encontraban enfoscados en todas sus caras.
La fortificación engloba 34,4 Ha y tiene un perímetro de 2.117 m.
La anchura mínima del adarve es de 4,20 m. y puede ser recorrido en ambas direcciones en todo su perímetro.
La altura oscila entre los 8 m. y los 12 m. por su parte exterior y la anchura de los lienzos entre los cubos oscilan desde los 8,80 m. hasta los 16,40 m.
La muralla poseía 85 cubos defensivos coronados por torres de dos pisos con ventanales de medio punto. La muralla está construida siguiendo unas reglas modulares precisas de acuerdo con los postulados de Vitruvio. Si el firme del terreno lo permitía la muralla se ejecutaba en sus tramos rectilíneos con un módulo de cinco cubos o torres. Este módulo se repite hasta en diez ocasiones a lo largo de su trazado. En los tramos curvos se utilizaron variaciones modulares con ángulos precisos. Es lógico que la obra se ejecutase siguiendo una planificación determinada que asignase recursos financieros y humanos a su construcción.
En el interior de cada cubo existía una escalera que en la mayoría de las veces es de planta imperial y que comunica el espacio interior o intervallum con el adarve superior.


INTERVALLUM
A la manera de una ronda interior rodeaba la muralla y permitía la comunicación de las tropas en el interior de la ciudad para facilitar su defensa. Su anchura variaba en función de las calles próximas a la cerca pero en ningún caso era inferior a cuatro metros.

PUERTAS Y POTERNAS
LAS PUERTAS
La muralla bajo imperial mantuvo el número de puertas que la ciudad antigua tenía de acuerdo con lo establecido en el rito de Jano, pero las necesidades defensivas hicieron variar su emplazamiento y reducir su anchura para mejorar el control de los accesos desde el exterior a la zona protegida del interior urbano.

Las doce puertas eran de dos clases, cinco puertas principales que permitían el paso de un carruaje, y siete puertas pequeñas o poternas que solo permitían el paso de una persona. (Una poterna es una puerta estrecha de pequeño tamaño, que se suele encontrar elevada y de difícil acceso, y en ocasiones se utilizaba como puerta falsa para poder entrar o salir en caso de asedio).

Las doce puertas del proyecto de la muralla tienen una clara geometría común, están cada una relacionada de manera exacta con las demás puertas de la ciudad y forman entre todas ellas una estrella de doce puntas con centro geométrico en el centro del rectángulo matriz. La puerta de Santiago es la única que debido a su desplazamiento no está situada en el lugar geométrico que le corresponde.

Las cinco puertas principales fueron las que hoy reciben el nombre de Puerta Miñá, Puerta de la Rua Nueva, Puerta de San Pedro, Puerta del Castillo (cercana a la actual), y Puerta de Santiago.
Las cinco puertas principales se encontraban protegidas por dos torres simétricamente colocadas a ambos lados y de mampostería de piezas granito.


PUERTA DE SANCTI PETRI
La actual puerta de San Pedro, que ha sido modificada a lo largo de los siglos y que en el siglo III permitía el acceso desde los diferentes caminos que desde el sur y el este accedían a la ciudad. Esta puerta comunicaba también la ciudad intramuros con la plaza del barrio este de la ciudad antigua y que en su centro tenía un templo de planta toscana y que fue modificado en la época cristiana y convertida en capilla de Sancti Petri. Por ello la puerta recibió el nombre del santo.




PUERTA DE MARTE
Esta puerta fue demolida en el siglo XIX y sustituida por la actual de la Rua Nueva. La original ocupó el lugar de la puerta de la ciudad antigua que comunicaba la ciudad con el campo de Marte y su templo. En el momento de su demolición, en el siglo XIX, se rescató un relieve en piedra que representa al dios Marte y su templo. Se conservan fotografías de la original.

PUERTA MIÑA
La nueva puerta bajo imperial ocupó el lugar en donde se encontraba la puerta principal de la ciudad antigua. A ella llega la vía procedente desde Bracara Augusta y se iniciaba el recorrido del decumanus máximo hasta alcanzar el foro. Se conserva en bastante buen estado en la actualidad.

PUERTA DE SANTIAGO O DEL POSTIGO
Esta puerta es la única que no se emplaza en uno de los doce puntos que construyen la estrella generadora de la muralla. Sin embargo igual que todas las demás se sitúa sobre uno de los decumani de la ciudad antigua que comunicaba, por la actual calle do Merlo, el templo de la Magdalena y el teatro, (plaza Mayor).
Durante la ejecución de la obra y seguramente por petición de los devotos del culto a Mitra se proyectó una modificación del trazado de la muralla en la actual puerta de Santiago. Esta modificación fue desplazar unos metros en dirección oeste el emplazamiento de la puerta en el "decumani" allí existente y así ganar intramuros el edificio utilizado como mitreo que allí existía en el siglo III d.C. (actual plaza de Pío XII).
Es fácil comprobar en el plano la modificación que en la ejecución de la muralla fue necesario ejecutar para habilitar un espacio entre la puerta del Postigo y la actual fachada de la basílica catedral.

PUERTA DEL CASTILLO
Se encontraba en el acceso desde el sur por el cardo máximo, es de las seis puertas originales de la que menos información se posee. En este lugar existe ahora el reducto Cristina realizado en el siglo XIX y donde anteriormente se levantaba una fortificación o castillo que da nombre a la puerta nueva hoy existente en las proximidades.
Los trabajos arqueológicos han podido comprobar el trazado del cardo máximo bajo la muralla y seguramente en el futuro se pueda comprobar la cimentación de esta puerta.
Su existencia e importancia no tiene duda alguna para el autor ya que su emplazamiento es punto importante en el trazado geométrico del rectángulo que soporta la construcción de la muralla. La importancia de la puerta es debido a la vía que en este siglo procedía desde Astúrica Augusta.

LAS POTERNAS
Una poterna es una puerta estrecha de pequeño tamaño, que se suele encontrar elevada y de difícil acceso, y en ocasiones se utilizaba como puerta falsa para poder entrar o salir en caso de asedio. Las siete poternas se encuentran siempre colocadas próximas a una torre, para facilitar su defensa.



PUERTA FALSA
Para el urbanismo romano una puerta falsa era la que se emplazaba a la manera de una poterna. Esta puerta por su situación, más parecida a las de las poternas de la muralla que a las de las puertas principales, recibió este nombre cuando por necesidades de comunicación fue ampliada en el siglo XVIII.
El nombre que recibe recuerda aun su forma original. Su emplazamiento cerca de la torre coincide con el de las otras seis poternas de la muralla de Lugo. La ampliación se conserva en buen estado.



POTERNA de BARRAS
(Situada enfrente de la actual Delegación de Fomento).
Esta poterna comunicaba lo que hoy se conoce como Camino de las Ortigas con los caminos exteriores de la ciudad que accedían al campo de Marte y su templo desde el oeste. En la actualidad esta habilitada y reformada en lienzo exterior de la muralla y da entrada a un habitáculo abovedado que guarda un transformador de la compañía eléctrica. Seguramente esta habitación permitía la existencia de un cuerpo de guardia para la protección de la poterna. Es de todas la mejor conservaba en la actualidad.


POTERNA del HOSPITAL
(Situada enfrente del Hospital de Santa Maria)
Esta poterna comunicaba un decumano de la zona norte de la ciudad con uno de los caminos que accedían a la ribera del río Miño y la actual zona de San Lázaro. En la actualidad se encuentra tapiada en el lienzo exterior de la muralla pero todavía se observa fácilmente el arco de medio punto que forma.



POTERNA de RECATELO
(Situada cercana a la calle Villalba, enfrente al barrio de Recatelo)
Esta poterna comunicaba un cardo la ciudad y el barrio sur fuera de las murallas y que hoy recibe el nombre de barrio de Recatelo. En la actualidad se encuentra tapiada en el lienzo exterior de la muralla pero aun es fácilmente observable el arco de medio punto que formaba. En el siglo XIX aun debía de estar en uso ya que en los planos de esta época se grafía la calle interior que desde la actual calle Clérigos accedía a la poterna.


POTERNA de la CHANCA
(Situada enfrente del Convento de la Hermanitas en la Ronda)
Esta poterna comunicaba el camino que procedía desde el puente romano sobre el río Chanca con el decumanus máximo en el interior de la ciudad. En la actualidad se encuentra tapiada en el lienzo exterior de la muralla pero es fácilmente observable aun el arco de medio punto que formaba. En el siglo XIX debía de estar en uso ya que en los planos de esta época se grafía la calle interior que desde la actual calle Progreso accedía a la poterna y al camino hacía el río Chanca. Existe memoria histórica de su utilización hasta principios del siglo XX.


PORTERNA de la ESTACIÓN
(Situada en la actual Puerta de la Estación)
Se accedía a ella por un decumani de la ciudad y permitía la salida a la zona este que no fue edificada. En el siglo XIX aun debía de estar en uso ya que en los planos de esta época sé grafía la calle interior que desde la actual Plaza de Santo Domingo accedía a la poterna y al camino hacía el río Chanca. Fue sustituida por la original Puerta de la Estación en el año 1875.


POTERNA de la XUNTA
(Situada enfrente de la actual Delegación de la Xunta de Galicia)
En el siglo XIX estaba en uso todavía, ya que en los planos de esta época sé grafía la poterna que desde el actual callejón del Palacio de San Marcos accedía al camino hacía el exterior de la ciudad. De las seis poternas originales de la muralla es la única que aparece derrumbada, junto a la actual puerta falsa; también en mal estado, en el plano dibujado por Coello de Portugal en 1861.

© Carlos Sánchez-Montaña - 2005
Análisis geométrico de la muralla bajo imperial de Lucus Augusti.
Comunicación realizada en el Congreso Internacional "Murallas de ciudades romanas en el occidente del Imperio" Lucus Augusti como paradigma . Celebrado en Lugo (26-29, XI, 2005) en el V aniversario de la declaración, por la UNESCO, de la muralla de Lugo como Patrimonio de la Humanidad

3.10.06

Anfiteatros Romanos en España

Son los anfiteatros, conjuntamente con los teatros, edificios principales de las ciudades romanas. Si bien los segundos tenían un uso de carácter cultural, los anfiteatros eran sobre todo elementos de propaganda. Su emplazamiento y utilización fue determinante en lo que hemos llamado romanización del territorio de Hispania, su descubrimiento en las ciudades antiguas refuerza la presencia de Roma entre sus habitantes.





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  • Los anfiteatros poseen forma elíptica, con variación en la proporción de ambos ejes según su capacidad, y con un espacio libre llamado arena en el centro que se destina a la acción.
    El público se sitúa en los anfiteatros en todo su contorno y rodeando la arena, los espectadores observan las luchas que se desarrollan en el centro, pero al contrario de los teatros, estos edificios no precisan de una buena acústica, por ello algunos pueden alcanzar un gran tamaño y tener un gran aforo de espectadores. Sin embargo en las poblaciones de pequeño tamaño su aforo suele ser más reducido, en consonancia con la cantidad de publico que asistía a los actos lúdicos.
    La etimología del nombre anfiteatro proviene del griego "amphi" -ambos lados- y "theatros", "a ambos lados del teatro". "Se tiene conocimiento de un doble teatro formado por dos teatros alzados sobre pivotes que podían girarse quedando espalda contra espalda para la representación de exhibiciones diferentes o cara a cara formando un anfiteatro".
    Estos edificios se destinaban generalmente a la exhibición de combates entre gladiadores, de bestias salvajes y ocasionalmente de barcos. De manera general en los anfiteatros se representaban tres tipos de espectáculos: "munera" o combates entre gladiadores, "venationes" o luchas de animales salvajes y "naumaquías" o enfrentamientos navales, estos últimos eran más excepcionales y necesitaban de la inundación del espacio de la arena para alcanzar mayor verisimilitud en el espectáculo.



    En España, al día de hoy, existen evidencias de la existencia de quince anfiteatros, doce son los emplazados en las antiguas ciudades romanas de: Itálica, Tarragona, Mérida, Segóbriga, Ampurias, Carmona, Cartagena, Málaga, Berja, Ecija, Cáparra y Córdoba. Son estos los edificios aceptados de manera mayoritaria por los estudiosos y especialistas. Algunos de ellos permanecen bajo la actual plaza de toros, como el de Cartagena y Ecija y de otros solo existen pequeñas evidencias como el de Berja y Málaga. De todos ellos destaca el de Córdoba, aún en excavación, fue el tercero en tamaño de todo el imperio y podía albergar unas 30.000 personas.
    Hasta la fecha no se ha procedido al reconocimiento mayoritario de ningún edificio de esta tipología en el norte de España, en los últimos años se ha documentado la existencia de estos edificios en León, Lugo y Astorga y es casi seguro que la ciudad de Zaragoza contase con uno aun no descubierto, es común comprobar la opinión generalizada entre historiadores y arqueólogos que la falta de restos de estos edificios en el noroeste de la península es prueba inequívoca del bajo proceso de romanización que en el siglo I d.C. recibió este territorio. Bien es verdad que este extendido tópico se derrumba cada día más rápido que los olvidados edificios construidos por Roma hace veinte siglos.
    Recientemente se ha iniciado la excavación del anfiteatro de León, y nos encontramos a la espera de decisiones respecto al de Lugo y Astorga. Es muy significativo señalar que en el Norte de Portugal se tiene constancia de estos edificios en Braga y Conimbriga.

    La estructura de los anfiteatros, de forma elíptica, sigue un modelo arquetípico conformado por dos elipses concéntricas, en la interior se encuentra la arena (lugar donde se desarrolla el espectáculo) y el espacio entre esta y la elipse externa está dedicado a los espectadores. Son los anfiteatros, al igual que sus hermanos los teatros, ejercicios de geometría edificada.
    Los elementos principales que componen la estructura de un anfiteatro son:


    1. Arena (Arena) 2. Porta Triumphalis (Puerta Triunfal) 3. Porta Libitinaria (Puerta de los muertos)
    4. Podium (Podio) 5. Imma cavea (Graderío inferior) 6. Media cavea (Graderío medio)
    7. Summa cavea (Graderío superior) 8. Praecinctiones (Pasillos de circulación interiores)
    9. Vomitoria (Puertas de salida del público) 10. Velarium (Toldo)

    En algunos casos en el centro de la arena, en su subsuelo, se suele encontrar la fossa bestiaria, formada por galerías longitudinales que servían para las jaulas de las bestias o el depósito de los cadáveres de los gladiadores y animales.
    La arena está rodeada por un podio o muro de dos o tres metros de altura, que servía de barrera defensiva para salvaguardar a los espectadores de los peligros de los combates o de las fieras salvajes.
    Las gradas se dividen en los grandes edificios en tres zonas (inferior, media y superior) separadas por pasillos y escaleras. En los anfiteatros de menor tamaño los graderíos pueden tener solo dos zonas. A las gradas se accede por las "vomitorias" que comunican las puertas de acceso desde el exterior con los pasillos perimetrales.
    En la grada superior se instalaba el "ático" y sobre este extendía el velarium, toldo sostenido por mástiles para la protección del sol y la lluvia de los espectadores.

    VISTAS AEREAS DE LOS ANFITEATROS

    Anfiteatro de Carmo (Carmona)




    Anfiteatro de Itálica (Santi Ponce)




    Anfiteatro de Emerita Augusta (Merida)




    Anfiteatro de Segobriga




    Anfiteatro de Ampurias




    Anfiteatro de Tarraco (Tarragona)




    Anfiteatro de Corduba (Córdoba)
    (Bajo la Facultad de Veterinaria)




    Anfiteatro de Cartago Nova (Cartagena)
    (Bajo la plaza de toros)




    Anfiteatro de Astigi (Ecija)
    (Bajo la plaza de toros)




    Anfiteatro de Cáparra




    Anfiteatro de Legio VII Gemina (León)




    Anfiteatro de Gades




    Anfiteatro de Astúrica Augusta (Astorga)
    En septiembre del 2006 presenté la investigación sobre el anfiteatro romano de Astúrica Augusta.

    Ver: Anfiteatro de Astúrica Augusta




    Anfiteatro de Lucus Augusti (Lugo)
    En septiembre del 2002 presenté la investigación sobre el anfiteatro romano de Lucus Augusti.

    Ver: Anfiteatro de Lucus Augusti





    Anfiteatros en la memoria urbana
    Esperan a ser de nuevo descubiertos anfiteatros que permanecen en la memoria de algunas ciudades como en Barcelona, Toledo, Cádiz, Ercavica y Calahorra.
    J. Ramón Mélida menciona en el año 1.925 que existe memoria del anfiteatro de Barcelona en las proximidades de la Boquería y la plaza de la Trinidad, lugar llamado "arenaria", y también dos referencias más: de un relieve en la tierra en Calahorra como posible anfiteatro de Calagurris y de un anfiteatro en Ercavica (Cuenca) dibujado por Cornide.

    Al hilo de las palabras escritas por Mélida presento estas imágenes que muestran una forma de elipse en una zona extramuros del conjunto arqueológico de Ercavica. Son evocadoras de un nuevo edificio a la espera de ser rescatado.

    Imágenes del conjunto arqueológico de Ercavica



    © Carlos Sánchez-Montaña