15.7.13

El Templo de Jano en Madrid


En el momento en que todo se derrumba

Existió un tiempo en que la autoridad no era una mercancía en oferta.
Existió un tiempo en que los hombres atendían a sus maestros.
Existió un tiempo en que aprender un oficio era posible.

Madrid cuenta con innumerables lugares con una historia oculta, la actual capital de España fue lugar singular desde mucho antes de la llegada de Roma a la península, su natural enclave protegido sobre una vega fecunda señaló al solar de Madrid como espacio de rito y símbolo desde que el hombre lo habitó.

CIBELES EN EL SALON DEL PRADO

El nombre de Madrid hace mención al arquetipo de la “Madre”, su escudo antiguo hace mención a su original fundación simbólica, y cuando en el siglo XVIII la villa se adecua para ser la capital del reino, se produce una refundación dirigida por los arquitectos y urbanistas de la corte que transforman el plano urbano subrayando su génesis clásica y proponiendo la recreación de una “nueva Roma”.

Durante el reinado de Carlos III se ejecutaron las nuevas trazas urbanas de Madrid. El Salón del Prado se convirtió en el eje urbano, el nuevo cardo de la ciudad, y la fuente de la Cibeles, la representación de la Magna Mater, el simbólico emblema de la original fundadora de la urbe: la “Señora del muro”, así significa “Señora de la Almudena”


LOS TRES EMPLAZAMIENTOS

La idea urbana fue promovida por el mismo rey Carlos III y su hombre de confianza el Conde de Aranda, presidente del Consejo de Castilla, iniciándose los trabajos en 1763.
El Salón del Prado fue ordenado urbanísticamente por José de Hermosilla, el cual diseñó una planta longitudinal, con grandes fuentes que marcaban el nuevo eje (Cibeles, Apolo y Neptuno). Las fuentes y los elementos decorativos fueron proyectados por Ventura Rodríguez, trabajando en las esculturas los más reconocidos escultores del momento.

PLANOS DEL SALON DEL PRADO

Tanto el rey Carlos III, como sus colaboradores más cercanos, el Conde de Aranda, José de Hermosilla  y Ventura Rodríguez eran sabedores de conocimientos antiguos y de los ritos precisos para establecer el ordenamiento de una ciudad llamada a ser la capital de un imperio.

Como estudiosos del mundo antiguo, de los conocimientos de los "Collegia fabrorum" romanos y de sus secretos, no solo se encargaron de hacer presentes en la ciudad refundada a la tríada de Cibeles, Apolo y Neptuno, tres divinidades paganas con un simbolismo preciso en la protección de la ciudad presentes en las obras de urbanización ejecutadas por Augusto y Agrippa durante su gobierno del imperio en las fundaciones urbanas que realizaron.
Además de la tríada fundacional representadas en las fuentes del Salón del Prado la nueva ordenación de Madrid tenía que tener como lugar principal según el rito antiguo el lugar dedicado al dios Jano. Debía de erigirse el Templo de Jano en Madrid.

Jano en Roma
El templo de Jano Quirino en la Roma del Imperio estaba situado cercano a la Curia, en la calle Argiletum, en una zona importante que unía el Foro y las áreas residenciales en el noreste. Era un templo pequeño, realizado en madera, características que sugieren que el culto era de origen antiguo.

MONEDA DE JANO

El Dios Jano Quirino y Rómulo que se divinizó en él son los fundadores mitológicos de la ciudad de Roma.
Existía una raíz común para los términos quirites, curia y quirinus; la raíz co-virio que significa colectividad, conjunto de individuos o personas y por extensión ciudad. Fue Rómulo el creador de las curias como estamento principal de la organización social de los romanos, función que cumple el dios Jano Quirino como protector de los habitantes de las ciudades. Quirites era el nombre que se les daba a los ciudadanos romanos en su calidad de no soldados en tiempos de paz.
Quirino vela por los ciudadanos. Era honrado en la antigua colina del Quirinal, la mas alta de las siete de la ciudad de Roma, mediante unas fiestas llamadas Quirina.

Jano-Quirino es el dios de las ciencias, la astronomía, la arquitectura, la medicina y en su honor se celebraban en Roma las dos fiestas solsticiales correspondientes a la apertura de las dos mitades: ascendente y descendente, del ciclo zodiacal; es decir, a los puntos del año que, en el simbolismo astronómico, representan las puertas de las vías celestial e infernal (Janua Coeli y Janua Inferni). Jano se presenta con dos llaves, una de oro y otra de plata, llaves de ambas puertas solsticiales y también, respectivamente, la de los “grandes misterios” y la de los “pequeños misterios”.


En el curso de su tratado sobre los Fastos, Ovidio hace decir a Jano: "me penes est unum vasti custodia mundi". Lo caracteriza como, aquél que, él sólo, custodia el universo. Jano posee una relación especial con el universo, centrada sobre el mantenimiento de la armonía cósmica y sobre los ritmos que la expresan.

El dios Quirino y Rómulo, que se divinizó en él, son los fundadores mitológicos de la ciudad de Roma. Su rito regía la fundación de las ciudades etruscas y romanas.
Los Pontífices, era el colegio sacerdotal sobre el que giraba el culto romano. Vigilaban de la correcta ejecución de los templos y lugares sagrados, por los integrantes de los "Collegia fabrorum"; de los cultos en ellos practicados e incluso de las ofrendas en ellos presentadas, y, a ellos, se les confiaba especialmente la custodia del templo de Jano-Quirino.

Los Pontífices elegían entre ellos al "Pontifex Maximus". Era un cargo vitalicio y estaba considerado como el auténtico jefe de la religión en Roma: controlaba todos los demás colegios sacerdotales y por ello también el Colegio de los Arquitectos.

El Pontífice Máximo celebraba el "agonium" del 9 de enero, la fiesta propia del dios Jano: "Janus Agonali luce piandus erit". En tal período el "rex sacrorum" sacrificaba un carnero negro, en la Regia, el edifico del Foro. Los romanos regalaban al dios pasteles en forma de rueda, el clásico roscón como anillo del tiempo, como deseo de un buen ciclo anual.(el actual roscón de Reyes).
TEMPLO DE JANO EN ROMA
El templo de Jano, debido a las características mistéricas de su culto, se respetaba como lugar de iniciación y conocimiento para sus devotos. El dios era el protector de los astrónomos, los médicos y de los arquitectos, practicantes de disciplinas que, en la tradición, han estado ligadas y comparten un carácter iniciático. En la antigüedad no existía la diferenciación académica moderna entre los tres oficios. Según el conocimiento antiguo los arquitectos eran al mismo tiempo astrónomos y médicos, y por ello Jano era el protector de las tres disciplinas.


SAN SEBASTIAN DE MADRID

Templo de Jano en Madrid
Al igual que Cibeles y Apolo eran los dioses protectores del Emperador Augusto, y por ello su palacio se emplazaba en la colina del Palatino entre los templos antiguos de ambos dioses, Cibeles como madre a su derecha y Apolo como padre a la izquierda.
Y siendo Neptuno la evocación misma de su colega y arquitecto del imperio Marco Agrippa, así representado en innumerables elementos de la antigüedad.

AUGUSTO Y AGRIPA COMO REPRESENTACION DE JANO

Es el propio Augusto quién muestra en su propia autobiografía ser devoto del dios Jano, el se sentía como la misma reencarnación del dios, al igual que Rómulo. La encarnación de Jano y Rómulo, el refundador de Roma.
Augusto alcanzó el titulo de Pontífice Máximo, por lo que el culto de Jano y la celebración  del "agonium" del 9 de enero, dependía directamente de él.


Estos aspectos históricos eran conocidos por los gobernantes de la corte de Carlos III, por el mismo rey y el conde de Aranda y por los arquitectos que trabajaban en los proyectos urbanos de Madrid, por eso además de las tres fuentes del Salón del Prado se decidió establecer una obra complementaria en un lugar importante de Madrid bajo la advocación de San Sebastián, nombre en griego que nombra a Augusto (Sebastos).

El culto a San Sebastián guarda un simbolismo complejo que solo los iniciados en los misterios de la antigüedad pueden alcanzar. Sebastos es la propia representación de Augusto y de un rito muy extendido en Europa durante el impero.

Iglesia de San Sebastián
La Iglesia de San Sebastián es una de las iglesias más céntricas de Madrid, situada en la calle de Atocha, en su origen era de un pequeño templo que se encontraba extramuros de la villa en el camino que conducía hasta el Santuario de Nuestra Señora de Atocha, y sobre el que ya se tiene noticia en el siglo XVI. Son los lugares dedicados a San Sebastián lugares de devoción importante en las ciudades de la edad media.

SAN SEBASTIAN EN MADRID

Hacia 1550 el primitivo edificio es demolido por amenazar ruina. Se compra en 1553 el actual solar de la calle Atocha, y de 1554 a 1575 es levantado el edificio bajo la dirección de Antonio Sillero, arquitecto y hermano del igual famoso arquitecto madrileño Diego Sillero. Una saga de técnicos que conocen muchos de los secretos antiguos de la ciudad y que trabajan en importantes obras de la transformación de la villa de Madrid durante el siglo XVI.

Esta iglesia de San Sebastian posee el derecho de asilo, es decir, en ella se podían refugiar quienes temían la persecución de la justicia. Su privilegio da señal de su destacado juego en la configuración del Madrid de aquella época.

En este momento el templo ya recibía una consideración especial por los integrantes de diferentes gremios: arquitectos, literatos, artistas, cómicos celebraban ritos de bautizos, bodas y funerales. En la trasera contaba con un pequeño cementerio, donde fueron enterrados personajes destacados de la historia de España.


La iglesia de San Sebastián y su entorno urbano fue durante siglos “el epicentro” de la masonería en la capital de España.

Cúpula de la capilla de Belén.
En el siglo XVIII, mientras se estaba ejecutando la transformación urbana que podría ser considerada como la refundación de la capital del estado español, los mismos artífices y autores de las obras reseñadas llevaban a cabo una de mucho menor tamaño pero no menor importancia en el templo de San Sebastián. Se trató de la construcción de la capilla de Belén o de los Arquitectos, diseñada por Ventura Rodríguez en 1784.

Construida inicialmente en 1693 por Francisco Moreno como maestro en obras, fue remodelada por Ventura Rodríguez entre 1766-1768.  La capilla se encuentra a la derecha de la entrada por la calle Atocha y protegida por una reja acristalada.

CUPULA DE LA CAPILLA DE LOS ARQUITECTOS

Es muy conocida por albergar los restos mortales del dramaturgo Lope de Vega, y por los personajes célebres de todo tipo que se contaron entre su feligresía. Son personas con relevancia histórica, desde presidentes del gobierno como Práxedes Mateo Sagasta a bandoleros como Luis Candelas que figuran en sus archivos parroquiales por nacimientos, bautismos, bodas o defunciones. En la entrada de la iglesia hay una placa de azulejo con un pequeño extracto. 

En la cripta se ha encontrado la lápida original de mármol negro que dice: «Aquí yace D.Juan de Villanueva, Arquitecto maior del Rei, y de la villa de Madrid, e intendente de Provincia. Falleció en 22 de agosto de 1811 a los 72 años de su edad. R.Y.P.».De Juan de Villanueva, considerado el arquitecto que cambió Madrid, fue el autor del Museo del Prado, el Real Observatorio Astronómico y la Academia de Historia, entre muchas otras obras.
Ambos arquitectos cambiaron el aspecto de Madrid, su obra haría realidad el sueño de Carlos III: que Madrid dejara de ser visto como un pueblo pequeño para convertirse en una ciudad vanguardista y monumental.
La cripta de los Arquitectos también alberga una lápida histórica con la leyenda «Aquí yacen las víctimas del 2 de mayo de 1808. Feligreses que eran de esta parroquia».

Durante la Guerra Civil Española el templo es saqueado al poco de su comienzo, para ser destruida en la noche del 19 al 20 de noviembre de 1936 por una bomba de la aviación franquista. Al finalizar la contienda fue restaurada por Francisco Íñiguez Almech entre 1943 y 1959, cambiando este arquitecto la orientación del edificio y dejando la antigua torre, que fue una de las más altas de Madrid, tristemente inacabada.

La historia oculta de la capilla
En el año 1678 se organiza en Madrid la Congregación o Gremio de Arquitectos y Maestros de Obras, estos celebraban desde la antigüedad su festividad el día 9 de enero, festividad propia del dios Jano desde tiempos anteriores al imperio romano. Y al coincidir ese día de origen pagano con la festividad cristiana de Nuestra Señora de Belén en su huída a Egipto se convirtió en la apariencia perfecta para la celebración gremial.
Nadie puede aventurar la relación entre esa festividad tan singular y los oficios que celebran su día patronal. Los conocimientos de los gremios de los constructores son antiguos, de igual forma que sus días de celebración.


Los Maestros de Obras, unidos en gremio elegían cada año un Hermano Mayor y era éste el que guardaba en su casa las imágenes e insignias. En el momento en que se organiza el gremio de los Arquitectos y Maestros de Obras no existía capilla alguna dedicada a su Patrona que tuviera culto público.

20 de junio de 1692, la Congregación  toma posesión de la Capilla de la Misericordia, sita en la Parroquial de San Sebastián. La elección de este lugar da cuerpo material de algo que ya era una tradición del propio oficio de los constructores y arquitectos en la ciudad de Madrid.

En 1693 se toma acuerdo para la construcción de una capilla propia y sala de juntas aprovechando la vieja Sacristía de la Parroquia de San Sebastián.
"El sitio que los Sres. Maestros Arquitectos piden para hacer la Capilla es treinta y nueve pies de ancho que es la Sacristía y Zaguán de la casa y un pedazo de la Lonja que hacen los treinta y nueve pies de ancho por cincuenta de largo que hay hasta la calle que hacen pies superficiales: mil novecientos y cincuenta que a veintidós reales cada pie importan cuarenta y dos mil y novecientos reales que junto con los treinta mil y cincuenta y tres reales de la fábrica suman y montan setenta y dos mil novecientos y cincuenta y tres reales. Empiezan las obras en Octubre de ese mismo año."

El día 15 de Septiembre de 1697 se realiza el solemne traslado a la recién terminada Capilla, de las imágenes de Ntra. Sra. de Belén, San José, San Vicente Ferrer, y San Antonio Abad. Asisten SS. MM. y firman en el Libro de la Real Congregación.

En 1749 es convertida en Colegio de Arquitectos, elabora las Ordenanzas para las Obras y Edificios del Reino. La Congregación queda con la potestad exclusiva para examinar y otorgar los títulos de Arquitecto, estableciendo las disciplinas y conocimientos necesarios.
Es este el momento más destacado de su singular historia, se recupera para el lugar de Jano la potestad de otorgar los títulos de Arquitecto por los propios maestros de la Congregación con Sede en su lugar sagrado.

Esta situación se trastoca en 1757 cuando la Academia de Nobles Artes de San Fernando adquiere en exclusiva la competencia para la concesión de títulos de Arquitecto.

En 1764 Ventura Rodríguez es nombrado Hermano Mayor de la Congregación y entre 1766 y 1768 proyecta un nuevo edificio que es acabado por Blas Beltrán Rodríguez. 

El templo presenta planta de cruz griega y se encuentra cubierta por una cúpula de tamaño mediano sobre pechinas. Su muro cabecero linda con la misma calle de Atocha.

Desde entonces este lugar adquiere la monumentalidad propia del simbolismo que guarda, la cúpula de la capilla acoge cada 9 de enero a los miembros del Colegio de Arquitectos que honran a los compañeros muertos durante los últimos doce meses y recuerda, en el momento en que todo se derrumba, que existió un tiempo en que la autoridad no era una mercancía en oferta, que existió un tiempo en que los hombres atendían a sus maestros, y que existió un tiempo en que aprender un oficio era posible.


CAPILLA DE LOS ARQUITECTOS EN SU FACHADA DE ATOCHA


© Carlos Sánchez-Montaña. 2013




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