13.8.08

Nuevo Bolg: La Ciudad de las Aves


El compañero arquitecto Josep M. Gràcia Bonamusa ha iniciado la publicación de un nuevo blog: "La Ciudad de las Aves"
Un espacio donde se tratará sobre aspectos de la "Arquitectura Tradicional", la "Geometría Sagrada" y la "Filosofía Perenne", materias que están muy relacionadas con las "ideas" trazadas en el "Tablero de Piedra".

Sirva como presentación este texto publicado por el autor en su blog:

Las Aves de la Ciudad
En la Odisea (XVI, 471) se describe una “colina de Hermes” en donde los hombres son alcanzados, arrebatados y guiados, por un “veloz mensajero…” (es decir, Hermes). Esta colina es, simbólicamente, la alcanzada por el Augur, el magistrado instructor del rito fundacional de la ciudad, pues allí recibe y concibe los signos que él mismo juzga fastos o nefastos. No es de extrañar, pues, que en el rito fundacional al Augur se lo llegara a asimilar a Hermes, al punto de que era su personificación, y que situado en la cima de la colina, la “colina de Hermes”, fuera el “mensajero” portador de los buenos o malos augurios en virtud de los cuales se convenía o no fundar la ciudad. Augur significa literalmente tanto “observador de las aves” como “adivinación mediante el canto y el vuelo de las aves” y tiene el sentido de señal, presagio, indicio en sentido oracular. Àuger, de donde Augur, es una palabra compuesta de la voz ÀV-IS (ÀU-IS) “ave” y GÈR-O “actuar”, “hacer”, es decir, “lo que hacen o dicen las aves”; pero también, augur tiene vinculación etimológica con augère “aumentar” en el sentido de “consagrar”. Es así como el Augur aparece como el Pontífex que oficia el rito mediante el cual se consagra un determinado lugar advirtiendo los presagios o signos mediante el canto o la observación de las aves.
Una ciudad ritualmente fundada es siempre La Ciudad de las Aves. La fundación de una Ciudad es la fundación de una cultura, el establecimiento de un paradigma, o su actualización en el seno de una cultura específica.
Josep M. Gràcia

Que el viento sople favorable en las velas de su barca.

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