20.7.09

Dos dragones bajo la luz

JULIO - 2009


"Contempla bien esos dos dragones -nos dice el adepto-, pues son los verdaderos principios de la sabiduría que los sabios no han osado mostrar a sus propios hijos. El que está debajo, sin alas, es el fijo o macho, y el de encima, es el volátil o bien la hembra negra y oscura que dominará durante muchos meses. El primero es llamado azufre o bien calidez y sequedad, y el último, azogue o frigidez y humedad. Son el Sol y la Luna, de fuente mercurial y origen sulfuroso que, por el fuego continuo, se ornan con adornos reales para vencer, estando unidos, y luego cambiados en quintaesencia, toda cosa metálica sólida, dura y fuerte. Son esas serpientes y dragones que los antiguos egipcios pintaron formando un círculo, mordiéndose la cola para señalar que habían salido de una misma cosa y que se bastaba a sí misma, y que se completaba en su contorno y circulación. Son esos dragones que los poetas antiguos colocaron como guardianes insomnes de las doradas manzanas de los jardines de las vírgenes Hespérides. Son aquellos sobre los que Jasón, en la aventura del Vellocino de Oro, vertió el jugo preparado por la bella Medea; de cuyos discursos están tan llenos los libros de los filósofos, que ninguno de éstos ha existido que no haya escrito sobre el tema, desde el verídico Hermes Trimegisto, Orfeo, Pitágoras, Artefio, Morieno y los que les siguen hasta mí. Esas dos serpientes enviadas y dadas por Juno, que es la naturaleza metálica, son las que el fuerte Hércules, es decir, el sabio, debe estrangular en su cuna., o sea vencer y matar, para hacerlas pudrir, corromper y engendrar, en el comienzo de su Obra. Son las dos serpientes enroscadas en torno al Caduceo y Vara de Mercurio, con los que ejerce su gran poder y se trasfigura como quiere. Aquel, dice Haly, que dé muerte a una, matará también a la otra, porque una no puede morir más que con su hermana. Estando éstos (a los que Avicena llama Perra del Corasán y Perro de Armenia), pues, unidos en el recipiente del sepulcro, se muerden entre sí cruelmente, y por su gran veneno y rabia furiosa jamas se dejan desde el momento en que se entrelazan... Tales son esas dos espermas, masculina y femenina, descritas al comienzo de mi Rosario filosófico, que son engendradas (dicen Rasis, Avicena y Abraham el Judío) en los riñones y en las entrañas, y por las operaciones de los cuatro elementos. Se trata de la humedad de los metales, azufre y azogue, no los vulgares que venden los mercaderes y boticarios, sino los que nos dan esos dos hermosos y queridos cuerpos que tanto amamos. Esas dos espermas, decía. Demócrito, no se hallan en la tierra de los vivos."

Le Livre des Figures Hierogliphiques de Nicolas Flamel

5 comentarios:

  1. ¿Sabía usted, que yo tengo un dragón en mi pequeña terraza de casa? Sale por la noche entre las jardineras, cuando el fresco atenúa la canícula. Ya hace un par de años que apareció.
    No sé de dónde salió, ni de qué se alimenta, pero está allí. Y se deja ver solo cuando él quiere.

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  2. Si Henri, solo se dejan ver cuando ellos quieren.

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  3. Anónimo5:18 p. m.

    Gracias por plasmar tan rico conocimiento y compartir tu sabiduría...
    Mariela.

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  4. Anónimo12:50 a. m.

    Que interesante...me parece que el Sabio Hércules debería meditar este dilema, porque "Aquel que de muerte a una de las Hermanas , matará también a la otra".Será el término medio lo más adecuado,Arquitecto?Muchas Gracias, no conocía esta historia sobre los Hijos de Mercurio.
    Marcela

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  5. Anónimo7:18 p. m.

    Es correcto el comentario del filósofo Fulcanelli. porque en verdad les digo, que el sol y la luna son esos dos seres, o materias, o dragones, o padres etc. de los cuales nace la piedra. Pero esos padres de la piedra, tienen también sus padres, que vienen siendo los abuelos de la piedra, que es por donde se debe empezar la búsqueda ya que los abuelos si son visibles a los neófitos en cambio la luna hermética y el sol hermético están ocultos herméticamente solo el sabio o mago puede hacerlos aparecer. Es todo gracias, y que Dios los colme de bendiciones. ya que él, es el único que nos otorga el Don del conocimiento y sabiduría.
    B.M.J.3.1614@gmail.com

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